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jueves, 24 de junio de 2010

EL NATIVISMO POÉTICO DE FRANCISCO LAZO MARTÍ: “LA SILVA CRIOLLA”






Calabozo (Edo. Guárico, 1869) - Maiquetía (Distrito Federal, 1909)
NATIVISMO POETICO

Como se ha observado en la página; Narrativa criollista, el criollismo o regionalismo también se conoce como "nativismo" cuando se aplica a la poesía. Los escritores nativistas muestran una definida posición nacionalista en el arte y una conciencia literaria madura; son americanistas también, en cuanto se desentienden del peso de las tradiciones europeas y centran su interés en el continente americano. Su objetivo está puesto en el paisaje antes que en los individuos y, por esa razón, suelen ser muy descriptivos; en definitiva, el escritor se presenta plenamente integrado con su tierra e incorpora lo regional.

FRANCISCO LAZO MARTÍ

Médico y poeta, Lazo Martí nació y se educó en el llano, centro de su actividad profesional; por tal motivo, no resulta sorprendente que este poeta, culminante del nativismo criollo, haya conseguido una plena identidad con ese paisaje, convertido gracias a su obra, en el espacio simbólico de Venezuela. La importancia histórica y económica que para entonces tenía la ciudad de Calabozo explica también que Lazo Martí haya realizado en ella sus estudios, se haya despertado como poeta en la adolescencia y que su formación estuviera cimentada sobre el conocimiento de los clásicos españoles y de los idiomas. Al concluir el bachillerato, permaneció en Calabozo, donde inició sus estudios de medicina, es decir, preparó las materias para luego rendir exámenes en Caracas. Su arribo a la capital coincide con los últimos años del guzmancismo y con las prédicas positivistas que propagaban desde la universidad los maestros Adolfo Ernst y Rafael Villavicencio. Para el poeta, supuso particularmente un choque doctrinal entre el catolicismo hogareño y las enseñanzas contenidas en libros y aulas.
Sus biógrafos argumentan además que la ciudad no le resultaba agradable y, en 1890, una vez graduado, regresa a la provincia y recorre los llanos centrales: San Fernando de Apure, Puerto Nutrias, Zaraza, El Sombrero, Valle de la Pascua, para quedarse en Calabozo otra vez. Lógicamente, en sus andanzas traba amistad con el también itinerante Lisandro Alvarado. En el periplo ejerce la medicina como apostolado mientras da forma a sus poemas mayores. Apoya la Revolución Legalista de Joaquín Crespo y redacta, en San Fernando de Apure, un periódico llamado El Legalista (1892). Hacia 1897, inicia la redacción de “La Silva criolla”; también en esa misma fecha, comienza a colaborar con la revista El Cojo Ilustrado. El fin del siglo XIX coincide con la crisis definitiva del romanticismo poético y surgen con impacto la novedosa estética modernista, las evasiones parnasianas y las tendencias que buscan una salida «autóctona» para el incipiente género novelístico. Todas ellas se cruzan en Lazo Martí y se complican a causa del predominio, en su lírica, de las formas neoclásicas.
Lazo Martí se incorporó además a las luchas políticas y a las guerreras del tránsito venezolano entre los dos siglos. En 1897 participa en el periódico El Voto Directo, que apoya la candidatura del general Ignacio Andrade y en 1901, se enrola en las fuerzas de la Revolución Libertadora contra Cipriano Castro; ese mismo año aparece su obra más famosa “La Silva criolla” que lo consagra como poeta. Su poesía es nativista y no regionalista o localista; en este sentido, a la crítica literaria le tomó varios años aclarar el problema, ya que no se trata de una poesía descriptiva, sino que convierte lo local en un valor simbólico y universal. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de octubre de 1983.

SILVA CRIOLLA

La primera publicación de la Silva Criolla fue en el año 1.901 en la célebre revista El Cojo Ilustrado y estaba integrado por 290 versos. Posteriormente, en las nuevas versiones impresas, el número de versos alcanza a 368. El poema constituye la obra que representa al nativismo o criollismo en poesía. La obra está dedicada a un “bardo amigo”, personaje simbólico representante de los intelectuales de su tiempo quienes, según Lazo Martí, no transitaban el verdadero camino en el plano artístico ni en lo moral. El poema es un amplio paseo lírico por la ancha geografía de nuestros llanos en donde el poeta mezcla lo objetivo con lo simbólico y nos expresa además de sus preocupaciones políticas y sociales, sus inquietudes filosóficas en torno a la vida, la muerte y el destino humano.

La Silva Criolla está estructurada en once Estancias o Cantos; cada uno de ellos tiene una estructura poética independiente, es decir que tiene su propio contenido y unidad temática. Está escrita en versos heptasílabos y endecasílabos; por sus líneas, el poeta pide el retorno al hogar nativo y lo hace con hondo sentimiento por la tierra. Entre líneas, pide volver al terruño y dedicarse al trabajo, retornar: “ven de nuevos a tus pampas”, es decir al llano, porque para él es necesario huir del mal que habita en la ciudad y retornar al bien que está en el campo, en la sabana. Pero ese venir, ese volver, ese retornar tiene diversas escalas espirituales; aparecen estados de ánimo que varían con las estaciones del año y con los climas llaneros. Para el autor, la Primavera es la alegría; el Verano, sobre todo de tarde, cuando el día cae, es el momento propicio para la melancolía; el Invierno por su parte es tiempo triste, momento nocturno, durante el cual aparecen las “sombras espectrales”. Es así como Lazo, basándose en una insinuación de Bello, retorna en su composición a la tierra, con hondo vuelo poético, con suave belleza al escribir; se aleja de la ciudad y de sus vicios para internarse en la llanura. De esta forma, Lazo Martí busca el amor de la mujer y trata de establecer un mundo en el cual reine la paz.

Cuando el poeta usa los elementos de la naturaleza llanera, simboliza su atormentada crisis interior y lo plasma en pasajes fundamentales de la Silva Criolla. Por tal motivo, este poema expresa inquietudes universales y eternas que van más allá del simple registro objetivo del paisaje. En esta silva, Lazo conjuga algunos rasgos de su vida sentimental y del mundo interior de sus dudas y valores ético-políticos. Están, así mismo, los testimonios de su conocimiento del paisaje, las costumbres llaneras y la evocación de la primera esposa, fallecida prematuramente. Sirviéndose de imágenes de la tierra, aparecen algunas de sus inquietudes espirituales relacionadas con el misterio de la vida y de la muerte. Cada uno de los once cantos que forman la silva es autónomo, puede leerse con independencia de los restantes; sin embargo, se trata de un poema único, de armoniosa y unificada estructura formal y temática.

En este poema, existe una profunda oposición entre la vida de campo y de ciudad. De esta forma, continúa con las ideas de Don Andrés Bello: "Tiempo es que dejes ya la culta Europa / que tu nativa rustiquez desama”. La obra de Martí es una invitación a regresar a los orígenes agrestes de la vida campestre, señalando las motivaciones que lo atraen a él, no sólo a volver, sino a llevar a cabo actividades sociales que tengan que ver con ayuda a los humildes, los enfermos, arruinados y asesinados por la guerra, los caudillos políticos y las enfermedades. Para Lazo, en el corazón del paraje llanero se encuentra la paz infinita, la conexión con lo divino, el amor y la verdad del ser humano. Sin duda, la Silva Criolla es como una síntesis de la vida del poeta, en medio de un mundo lleno de belleza, de secretos, de sugerencias íntimas. El llano se vuelve sonoro, lleno de armonías para el artista; de aquí, que en el poema predomine lo objetivo; pero, sin querer afirmar que el poema sea puramente descriptivo, es preciso reconocer que la mayoría de las estancias de la Silva Criolla encierran la más auténtica visión del paisaje llanero y convierten lo local en un valor simbólico y universal.

Estructura temática del poema

En la Silva Criolla, existe una variedad de temas; algunos autores encuentran los siguientes conjuntos temáticos:

1. Ideario social, ético y político.
2. El paisaje llanero.
3. El hombre del llano y sus faenas.
4. La melancolía y la duda metafísica.

1. Ideario social, ético y político. La Silva criolla fue dedicada por Lazo Martí A un bardo amigo. A este poeta que vive en la ciudad, Lazo lo insta para que regrese a los llanos, esgrimiendo varios argumentos a favor de su petición: la nostalgia sufrida por los que se ausentan de su tierra natal, el peligro de verse humillado ante los poderosos, la ciudad corruptora, el decoro personal vendido al mejor postor; es decir, una concepción ética de la vida. En la "Invitación" salta a la vista la paráfrasis de un tema clásico, como es el contraste entre la ciudad corruptora y el campo bienhechor, elaborado ya por Bello en “La agricultura de la zona tórrida”. A semejanza de Bello, Lazo Martí no predica el regreso al campo para que su amigo venga a solazarse en la paz y en la belleza del paisaje. Antes, por el contrario, le señala aquellas motivaciones que lo obligan no sólo a volver, sino a desempeñar tareas sociales encaminadas a redimir a los humildes, arruinados y aun asesinados por la guerra, los caudillos políticos y las enfermedades.
2. El paisaje llanero. Pocos poetas venezolanos han captado y expresado el paisaje con la hondura y complejidad de Lazo Martí; su vida en las llanuras venezolanas enriqueció su inspiración y, por eso, conoció las estaciones del año, los meses de plena floración, los soles del verano y la tragedia de los incendios, tiempos lluviosos, cuando los ríos se desbordan y la muerte que emana del agua, los matorrales, los arbustos, los árboles. El poeta miró las garzas, los gavilanes, las mariposas y los venados; escuchó el canto veraniego de las chicharras, el oscuro rumor de las colmenas, el bramido del padrote y el mugir de las vacadas.
3. El llanero y sus faenas. La Silva Criolla es un canto simbólico a la Naturaleza, vista en sus fases extremas de vida y muerte; el hombre no juega ningún papel en la modificación de las leyes inexorables que rigen los ciclos de lo que nace y muere, eternamente. No sólo no influye, sino que él mismo es parte de esos ciclos. Cuando las faenas del campesino están relacionadas con la siembra o con el pastoreo, sus formas de trabajo dependen en gran medida de los cambios estacionales. Lazo Martí selecciona múltiples imágenes relativas a la vida, alimentación, vestidos, costumbres, folklore, creencias, ceremonias, y faenas de los llaneros. El autor toma en cuenta las actividades para alejar los rebaños de los hatos, y para regresar más tarde con ellos, porque son faenas que se armonizan perfectamente con el tema dominante en la silva: los ciclos de vida y muerte de la Naturaleza. Así, cuando hay sequía, los pastores y sus ganados emigran de la misma forma, la soledad y el silencio señorean en potreros y lugares de ordeño. Cuando renace la vida vegetal, y hay alimento y agua, pastores y ganados regresan; en este caso, el aire se llena de cantos y la noche ampara las romerías amorosas de quienes en la ausencia, añoraron a sus compañeras.
4. La melancolía. Los tres últimos cantos de la silva, tienen un tono elegíaco, profundamente melancólico; la expresión simbólica de la angustia metafísica del poeta; sus crisis sentimentales y religiosas. Por su complejidad temática, elaboración metafórica y sus símbolos, el canto VIII está considerado unánimemente como el mejor de la Silva criolla. En el poema, el día es para la lucha por la existencia, y el crepúsculo está consagrado en este poema a la melancolía. El atardecer es una hora romántica y, a medida que la luz solar va haciéndose más tenue, el paisaje exterior se desdibuja hasta esfumarse en un ámbito de claro-oscuros; pareciera entonces como si la pupila que ha mirado hacia afuera durante el día, escudriñara hacia adentro, donde está el mundo de los recuerdos. El auto recuerda a su esposa y los paseos vespertinos que ambos emprendían por los alrededores campestres del hato donde ella temperaba. Después que ella muere, el poeta regresa a los mismos lugares que frecuentaron juntos; pero, esta vez, camina en soledad y su congoja se proyecta en el crepúsculo; por eso, el paisaje llanero se le aparece cargado de imágenes funerales.
Los planos estéticos de la Silva Criolla

De la misma forma, se puede decir que el autor utilizó tan rico y variado material en tres planos estéticos: el nivel de las imágenes, el nivel de las metáforas y el nivel de los símbolos.


a. El nivel de las Imágenes.. Es el más sencillo y elemental, ya que se limita a una descripción objetiva del paisaje, circunscrita a reproducir del modo más fiel la realidad que el poeta ha captado a través de sus sentidos; como pinta fidedignamente con palabras, enumera y describe algunas de las flores y frutos del llano.
b. El plano metafórico. Se trata de un procedimiento estético en el que las imágenes dejan de ser representaciones del mundo objetivo, para connotar la visión que el poeta tiene de ese mundo. Cuando la descripción no es puramente objetiva, debemos aceptar que se ha iniciado un proceso de interiorización del paisaje, puesto que el poeta ya no intenta expresarle tal como es, sino tal como lo ve y lo siente. El autor brinda una descripción interiorizada donde las imágenes, siguiendo las técnicas del símil y la metáfora, producen la doble visión del llano crepuscular (imágenes sugerentes) y de una inmensa cámara mortuoria y un cementerio (imágenes sugeridas).
c. El plano de los símbolos. Es el más profundo de los tres niveles; se produce cuando Lazo Martí emplea imágenes de la naturaleza llanera para simbolizar inquietudes metafísicas que en modo alguno le pertenecen exclusivamente. Se trata de sus preocupaciones en torno a problemas que han llamado la atención del hombre de todos los tiempos y lugares, como es la incógnita de la vida y de la muerte.
En definitiva, es evidente la presencia de tres planos en la Silva criolla: el nivel objetivo de las imágenes llaneras, el nivel de las metáforas y el plano de los símbolos. El primero revela la presencia de un conocedor a fondo de la Naturaleza llanera; el segundo permite analizar valores estilísticos, en cuanto a la elaboración de las metáforas y el tercero, y más profundo, sitúa al lector ante un creador que proyecta en la Naturaleza de su tierra algunas de sus inquietudes de orden político, ético, sentimental y religioso, y que, más universalmente, da en un gran poema naturalista, la visión y el sentimiento de lo que eternamente nace, lucha por subsistir, y muere para renacer.


LA SILVA CRIOLLA  
 Invitación a un bardo amigo

Es tiempo de que vuelvas;
es tiempo de que tornes…
No más de insano amor en los festines
con mirto y rosas y pálidos jazmines
tu pecho varonil, tu pecho exornes.
Es tiempo de que vuelvas…
Tu alma –pobre alondra—se desvive
por el beso de amor de aquella lumbre
deleite de sus alas. Desde lejos
la nostalgia te acecha. Tu camino
se borrará de súbito en su sombra…
Y voz doliente de las horas tristes,
y del mal de vivir oculto dardo,
el recuerdo que arraiga y nunca muere,
el recuerdo que hiere,
hará sangrar tu corazón, ¡oh Bardo!
(…)

Ven de nuevo a tus pampas. Abandonada
el brumoso horizonte
que de apiñadas cumbres se corona.
Lejos del ígneo monte
ven a colgar tu tienda. Ven felice,
ven a dormir en calma tus quebrantos,
y como el sol de la desierta zona
en viva inspiración ardan tus cantos.
Guárdate de las cumbres…
Colosales, enhiestas y sombrías
las montañas serán eternamente
la hermosa pantalla de tus días.
Deja para otra gente
el gozo de mirar picos abruptos,
y queden para ti las alegrías
de ver, al despertar, alba naciente,
y de abrazar con sólo una mirada,
de Sur al Septentrión. Y del Ocaso
hasta el fúlgido Oriente
la línea, el ancho lote, siempre al raso
de la tierra natal.
(…)

¡Libra tu juventud! El rumbo tuerce
de la fastuosa vía
en la que el vicio su atracción ejerce
y se tiñe de rosa la falsía
donde el amor procaz vive a su antojo
y cubierta de pámpanos la frente
celebra en la locura del despojo
parda penumbra y carnación turgente.
Si es oro la lisonja al bravo y fiero
Señor –de cuantos míseros se humillan—
desprecia el arte vil, por lisonjero,
en que nombres y almas se mancillan;
y si quieres al fin que no te alcance
de la vergüenza el dardo,
de igual manera que al hirviente cardo,
a la pasión venal esquiva el lance.
Es tiempo de que vuelvas,
es tiempo de que tornes.
No más de insano amor en los festines
con mirto y rosa y pálidos jazmines
tu pecho varonil, tu pecho exornes.

I
Torna a soplar del Este
el viento alegre y zumbador. Ondea
cual agitada veste
el sedoso follaje. El sol orea
la charca pantanosa,
y por el reino de la luz pasea
legión de garzas de plumaje rosa.
Florecer es amar… Sobre la falda
de las toscas malezas entreteje
la parásita en flor, áurea guirnalda;
cuelga blanco vellón, de su costado
el nido comenzado;
regio collar de abiertas campanillas
la trepadora mazadaza enreda,
y en dos porciones de oraza rota,
despide al aura leda,
del nevado cairel de su bellota
trenza brillante el orozul de seda.
Tras la menuda flor cuaja el uvero
su gajo tempranero;
sus nacarados frutos en el limo
el punzador curujujul engendra;
la maya erige colosal racimo
y desprende el merey sabrosa almendra;
señuelo de su copa en lozanía,
escondidos granates el orore
en mil estuches cría;
emulando la escarcha
el espinito su jazmín estera,
y del verde mogote en la cimera
abre su flor simbólica la parcha.
En el aire, en la luz, en cuanto vive,
amor su aliento exhala;
y su aliento febril –tras el espeso
ramaje que es baluarte y es escala—
estremece del pájaro travieso
el mullido pulmón bajo del ala.
Torrente luminoso
de cumbre cenital se precipita;
del árbol generoso
la regalada sombra al sueño invita;
por el margen del caño
espárcese el rebaño;
tiemblan reverberando los confines,
y borracha de sol y miel llanera,
celeste mariposa mensajera
batiendo va sus cuatro banderines.

II
Ya no viene bramando cual solía
al declinar el día,
por uno y otro rumbo la vacada;
ni plantado en mitad del paradero
escarba y muge fiero
el toro padre de cerviz cuajada.
Ya no turba el reposo de los hatos
madrugador lucero;
ni despiertan el eco adormecido
el amante reclamo del bramido
a la par de la copla del vaquero.
A más benigno suelo,
a más fértil región de aguas profundas
y de lucientes pastos regalados,
a las islas distantes y fecundas,
fuéronse al fin pastores y ganados.
¡Cantando una tonada clamorosa
y bajo el fiero sol de la sabana,
al paso lento de la res morosa
con rumbo al Sur cruzó la caravana!

III
Ya dos veces, monstruoso y despiadado
sobre la tierra pródiga, el incendio
su abanico flamante ha desplegado;
ya dos veces, por furias impelido,
las yerbas infecundas
su aliento abrasador ha consumido;
y de pie sin cejar, y frente a frente
con el río que impasible está delante,
humo y llamas lanzando su turbante
ha brillado en las noches del desierto
como si fuera un faro ignipotente
clavado en la ribera de un mar muerto.
En línea de combate, a campo raso,
pronta la garra, la mirada alerta,
hambrientos gavilanes, paso a paso,
asediaron del fuego la reyerta.
Consume aún su aliento las entrañas
de los troncos vetustos;
fluye sutil fermento de las cañas
y blanda mirra lloran los arbustos.
Coronando el pavés de la macolla
sangriento cardenal bate sus alas;
las consumidas galas
vertiginoso remolino arrolla;
y sobre el lienzo oscuro del quemado,
de perfiles grotescos,
la ceniza y el aura han dibujado
flores grises y rotos arabescos.
Cuando mengüe la Luna habrá verdores
en el fresco bajío;
y cerriles hatajos corredores
y venado bisoño,
en las tempranas horas del rocío
alegres pacerán tiernos retoños.

IV
La riente primavera,
Primavera fugaz, del sol amiga;
La que lluvia de flores le prodiga
Al monte y la pradera,
También como la hierba al pobre arbusto
la primorosa dádiva recibe,
y de su escasa floración primera
el botón más hermoso
prende sobre el cabello revoltoso
la inocente muchacha sabanera.
(…)

¡Oh florida estación! Haced que nunca
turbe dolor violento
la paz de mis nacientes alegrías…
Y cuando vuele al fin mi pensamiento,
cuando vuele hacia allá, cuando yo muera,
que sea su compañera
la más brillante aurora de tus días!.

V
En estas dulces tardes veraniegas,
cuando el sol, que se va, desde lejano
purpurino confín, luz moribunda
esparce por el llano,
y del boscaje todo rumoroso,
y de un amor desconocido en alas,
por el aire sutil suben serenas
la canción funeral de las chicharras
y la ronca canción de las colmenas;
cuando apaga el purpúreo sangriento
y brota el color gris al horizonte
baña de nuevo en rojo
la columna de fuego que calcina
la tostada maleza del rastrojo.
(…)

VI
Al tornar frescos hálitos del Norte,
del país de la nieve,
en junco silbador y hora leve
tendrá el estero florida corte.
Al pie de sus ganados,
y cuando caiga la primera bruma,
volverán los pastores emigrados;
volverán las vacadas
a repletar las cercas, y de espuma
a coronar los botes,
la linfa de las ubres ordeñadas.
Concertará de nuevo la alegría
el coro de las voces;
tras la recia labor –ya muerto el día—
caballeros veloces
partirán la amorosa romería;
y al calor del brasero,
cuando la noche pavorosa avance,
cantando irán de trovador llanero
la copla, el tono triste y el romance.

VII
Sin amor, sin deber ¿qué existencia?
¡Es tiempo aún de combatir! Procra,
Oh Bardo sin ventura,
Que cese al fin tu dilatada ausencia!
¡Es tiempo aún de combatir! Acude,
ven a luchar con juveniles bríos
por el bien de la raza cuyos lares
consagra el almo sol junto a los ríos
y cerca de los próvidos palmares.
Por el bien de la raza que abandona
El rincón sin azares…
(…)

Por amor a tu raza en desventura;
por esta pobre tierra,
que el maléfico genio de la guerra
convierte ya en enorme sepultura;
por estos seres buenos y sencillos;
por este pueblo amado,
que vive –noble víctima—entregado
a la ciega ambición de los caudillos.

VIII
Tus pasos vuelve hacia el hogar, ¡oh Bardo!
Yace por tierra el matizado velo
con el cual primavera engalanaba
los montes de tu suelo.
Cantando sin reposo la guacaba
pide lluvias al cielo,
conquistan con la fuerza y la osadía
nidos para el invierno los turpiales;
en los ralos matales
mueve el amor trinada algarabía;
y con tesón rayano en el enojo,
en la verde oquedad de la montaña
el carpintero de bonete rojo
cincela el tronco hasta la dura entraña.
Nueva decoración y nuevo encanto
lucen las atrayentes lejanías
que tu espíritu amó con amor santo.
Grises tapicerías
cubren el horizonte. La llanura
tiene otra vez reverdecido manto.
Como en aquellos días
del venturoso tiempo ya lejano,
en pos de mis pasadas alegrías,
vuelvo a tender la vista sobre el llano.
Caído en la remota lontananza
sin su manto de gloria,
el moribundo sol parece un cirio
que alumbrase honda cámara mortuoria.
El viento, sin rumor, apenas risa
la silente laguna en cuyo espejo
invisible dolor vertió ceniza;
y con vuelo despacio,
de la tarde a los pálidos reflejos,
las garzas que se irán, que se irán lejos,
pueblan de cruces blancas el espacio.
Hoy como ayer, andando a la ventura,
absorta la mirada, lento el paso,
trayendo margaritas del Ocaso,
miro bajar la noche a la llanura.
Mas de pronto pensando que fue triste,
pensando con dolor, pensando en ella,
me arrodillo en el polvo del camino
que en hora igual de gozo vespertino
recibió las caricias de su huella.
¡Oh destino de todos los que amaron!
¡Oh destino cruel! ¡Tú me condenas
a buscar en las móviles arenas
unas huellas que ha tiempo se borraron!
Llanura o cielo, cúspide o abismo;
¡santa Naturaleza!
para el dolor que vivo en tu grandeza
¿cuál palabra mejor que tu mutismo?
¡Oh Madre! El áureo broche de tus días,
y tus campos que amó la primavera,
retienen prisionera
el alma de mis muertas alegrías!
Hoy como ayer, y de la noche oscura
bajo la inmensa nave,
en tono triste, quejumbroso y grave
brota doliente canto en la llanura;
y trae breve silencio, cual sonoro
trueno de burlas el cantar vecino,
en son de fiesta, alcaravanes pardos,
abierta el ala de purpúreos dardos,
rompen a carcajadas en su trino.
De pavura o dolor, el grave canto
y la seguida estrepitosa burla,
de crueldad casi humana,
hieren mi corazón, lo hieren tanto
que anheloso y de prisa me levando
a mirar si está sola la sabana.
(…)

IX
¡A meditar no acude cual solía
dulce melancolía
en la tumba del sol! Es la tristeza
la que doliente se arrodilla y reza
cuando, para dormir, desmaya el día.
Ya las noches no son como eran ellas
propicias al amor. El cielo oscuro
a las almas no atrae. ¡Grietado muro,
por él se asoman pávidas estrellas!
Ya no brilla inclinada hacia el Oriente
la hermosa Cruz del Sur. Barre las hojas
la ráfaga bravía,
y siguiendo la negra lejanía,
serpean ligeras llamaradas rojas.

X
¡Es tiempo de que vuelvas!... ¡Sin mancilla
te aguarda el viejo amor! Viva te espera
del culto del hogar la fe sencilla.
¡Se fue la primavera!
Ruge amenazador trueno lejano
y de soles nublados, agorero,
la cenicienta garza del verano
tañe, al pasar su canto plañidero.


FUENTESVásquez, M. Las letras que queremos. Disponiblehttp://mireyavasquez.blogspot.com/2010/05/la-silva-criolla-de-francisco-lazo.html

Francisco Lazo Martí (s.f.). Efemérides venezolanas. Disponible: http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/lazo.htm (Consulta: 12/02/12).
Lovera De-Sola, R. (2009. Septiembre, 26). A 100 Años del Poeta del Llano.Lazo Martí en la Silva criolla. (Documento en línea). Arteenlared.com. Disponible: http://arteenlared.com/lecturas/articulos/a-100-anos-del-poeta-del-llano.-lazo-marti-en-la-silva-cr-2.html (Consulta: 12/02/12).
Silva, O. (2008. Marzo, 10). Regionalismo. Oda a la Literatura Venezolana. (Blog en línea). Disponible: http://literaturavenezolanaupelipb.blogspot.com/ (Consulta: 12/02/12).
Portal Oficial del Estado Guárico: http://guarico.com.ve/?p=26

miércoles, 16 de junio de 2010

SUSTANTIVO PLURAL



Como se sabe, la norma básica es muy clara: el plural se forma añadiendo –s al final de las palabras terminadas en vocal (autos, casas, partes) y, -es al final de las palabras terminadas en consonante (sillones, paredes, cantares). Éstos son algunos casos particulares.

Palabras cuyo plural es igual al singular (El lunes, los lunes/ el tórax, los tórax)

  • Son todas las palabras llanas y esdrújulas terminadas en –s y en –x, y así, por ejemplo: lunes, análisis, antítesis, atlas, brindis, caries, crisis, dosis, énfasis, síntesis, tórax.
  • Varias palabras compuestas: buscavidas, correturnos, guardabarros, guardamuebles, parabrisas, paraguas, picapleitos, tragaldabas.
  • Todos los tecnicismos médicos, veterinarios, biológicos o botánicos terminados en –osis y los tecnicismos del mundo de la medicina que se refieren a inflamaciones y que terminan en itis: otitis, sinusitis, apendicitis.
  • Las palabras que terminan en –s y son agudas, es decir, las que tienen el acento en la última sílaba, hacen el plural siguiendo la regla general, es decir, añaden –es, el final: revés/ reveses: interés /intereses, cortés / corteses, arnés / arneses, mes /meses
  • Las palabras réquiem, Tedeum, ultimátum, déficit, superávit y accésit tienen también el plural igual al singular: los ultimátum, los déficit, los superávit, los accésit. Actualmente es bastante habitual oír y leer déficits, superavists y accesits. La Real Academia recomienda evitar estos plurales.

Palabras acabadas en –í, ú (Bisturí/ bisturíes, tabú/ tabúes)

Lo correcto es añadir –es para formar el plural, aunque en la lengua coloquial no es extraño que se forma añadiendo únicamente –s. Lo más recomendable, como se ha dicho es: Bisturí /bisturíes; zulú/ zulúes; maniquí / maniquíes; jabalí /jabalíes; esquí/ esquís; rubí/ rubíes, tabú/ tabúes. En las palabras: pirulí, champú, canesú (pieza superior de un vestido de mujer), y menú, sin embargo, se han acabado imponiendo los plurales pirulís, champús, canesús y menús. Las palabras acabadas en - á, - ó, - é forman sus plurales añadiendo –s. Ej: mamá/ mamás; café/ cafés.


Plurales especiales (currícula, fraques, referendos

Hay varias palabras cuyo plural se aparta de la regla y de todo lo visto hasta ahora. Muchas de ellas son palabras cultas de origen latino o préstamos de otras lenguas. Éstas son las de uso más habitual: currículum /currículos/ currícula; frac /fraques; gángster /gángsters; hipérbaton /hipérbato; lord / lores; memorándum / memorandos o memoranda; referéndum /referendos o referenda. Tanto en el caso de currículum, referéndum, como en el caso de armonium, resulta aconsejable la hispanización en currículo, memorando, referendo y amonio, con lo que desaparecen los problemas para formar el plural, que pasaría a ser currículos, memorandos, referendos y armonios, respectivamente.


Plural de palabras procedentes de otras lenguas (carnés, chalés, debús)

Algunas palabras de origen francés, como carné, chalé, chaqué, claqué, cliché, debú, compló, parqué, quinqué, que en su lengua original terminan en –t (carnet, chalet), al haber sido admitidas en español con la forma anterior, forman su plural siguiendo la regla general: carnés, chalés, chaqués, clichés, debús.

Varias palabras procedentes del inglés han sido ya españolizadas, por lo que no presentan problemas en la formación de sus plurales. Entre ellas, tenemos las siguientes:

  • stándard: stándar stándares
  • film: filme filmes
  • flirt: flirteo flirteos
  • clown: clon clones
  • boycott: boicó boicós
  • wisky: güisqui güisquis
  • sandwich: sandwich sandwiches
Comentario aparte merece el caso de “fax”. Al no ser palabra ni llana ni esdrújula y ser un préstamo del inglés, no debería seguir la regla general, es decir, su plural tendría que ser igual al singular: el fax, los fax. No obstante, se extiende cada vez más el uso de faxes. No parece un uso de plural incorrecto y, probablemente, acabe imponiéndose definitivamente.

Hay una tendencia general a formar los plurales de palabras como –album o club, añadiendo –s al final: álbums, clubs. Estas palabras siguen la regla general y su plural es, por tanto, álbumes y clubes.


Otros plurales

a) Plurales duales

 Objetos que están formados por dos partes iguales y, por lo general, unidas: alicates, bragas, calzoncillos, gafas, medias, pantalones, tijeras, tenazas. El uso en singular de esas palabras resulta sumamente coloquial: la braga, el alicate, la tijera. Se admite, generalmente, pantalón. En muchos casos se ha impuesto el uso del singular, y el uso del plural, aunque aceptado, tiene cierto tono coloquial: espaldas, bigotes, narices. Actos o ceremonias de tipo religiosos: exequias, laúdes, maitines, nupcias. Y otros como albricias, creces, fauces y víveres.

b) El plural de las vocales (¿As o aes?)

Es habitual leer y oír cosas como: “!qué mal escribes¡ haces unas as que parecen os y unas us que parecen is”. Esto es absolutamente incorrecto porque el plural de los nombres de las letras vocales se forma añadiendo –es: aes, íes, oes, úes. En el caso de la “e” se funden las dos vocales y el plural resulta “es”.

c) Síes y noes

Muchas veces se oyen cosas como “la votación registró veinte “nos” y diez “sís”. Es incorrecto porque el plural es “síes” y “noes”

d) El plural de los nombres compuestos

Por lo general, estos nombres aparecen unidos y siguen la regla general de formación del plural: bocacalle /bocacalles: padrenuestro / padrenuestros. Cuando la palabra de la segunda es parte de un verbo, el singular y el plural son iguales: el hazmerreír del barrio, los hazmerreír del barrio. Si la palabra está formada por otras dos separadas, a veces – las de menos usos – por un guión, se forma el plural como si se tratara de dos palabras diferentes: dos bares-restaurantes; tres droguerías- perfumerías.

e) Cambios ortográficos en la formación del plural (pez /peces)

Las palabras que terminan en –z sufren una transformación gráfica al formar su plural y la –a se convierte en –c: coz/ coces; pez/ peces; voz/ voces; luz /luces; cruz / cruces. En algunas palabras se produce, al hacer el plural, un desplazamiento del acento: régimen/ regímenes; espécimen /especímenes; carácter /caracteres.





Tomado de Buitriago A. y A. Torijano (2001). Ortografía esencial del español: la mejor guía para escribir correctamente el español. Madrid: Espasa Calpe. Biblioteca de El Nacional.

SUSTANTIVO Y PROBLEMAS DE GÉNERO


EL GÉNERO


1. Masculinos terminados en –a y femeninos terminados en –o

Es bien sabido que, por lo general, los sustantivos que terminan en –o son masculinos. Ej.: El niño está dormido; ese barco está anclado; y los terminados en –a son femeninos. Ej.: La niña está dormida; esa barca está anclada. Pero también es bien sabido que no siempre es así. Hay masculinos que terminan en -a: clima, día, mapa, poema, problema, tema...; las palabras que los acompañan (artículos, determinantes, adjetivos) por tanto son masculinos. Ej: El clima es muy húmedo; este problema es muy complicado. Existen, además, algunos femeninos que terminan en –o. Son únicamente dinamo (artefacto que, apoyado en la rueda de la bicicleta, gira y da luz), mano, nao y seo (palabras estas últimas muy antiguas y que se usan muy poco en español: significan respectivamente “nave” y “catedral”). Ej: La dinamo está estropeada. Tiene la mano inflamada. Dentro de este último apartado conviene destacar que algunas palabras, como reo, socio, testigo y miembro pueden ser masculinos y femeninos, Ej: El reo fue condenado /La reo fue condenada. Nuestro socio es muy simpático /Nuestra socio es muy simpática. Ese testigo está nervioso / Esa testigo está nerviosa. Luis y Carlos son miembros de la Cruz Roja / Ana y Paula son miembros de la Cruz Roja. Por tanto, no existen: “rea”, “socia”. “testiga” y “miembra”.

2. Otras terminaciones

En –d y –z. (La ciudad y la paz; el césped y el arroz). Son generalmente femeninos: ciudad, edad, enfermedad, verdad, cruz, faz, paz. Ej: La ciudad está muy limpia. La paz es necesaria. Hay, no obstante, algunas excepciones. Son masculinos, por ejemplo: abad, ataúd, césped, albornoz, arroz y matiz. Ej.: Este césped está seco /El arroz está muy duro.

En –e (¿El aceite o la aceite?). Lo más normal es que sean masculinos: aceite, diente, guante, estante, esmalte. Ej: El aceite es caro. Existen, claro está, excepciones. Son femeninos: base, catástrofe, suerte, tardes: Ej.: Tiene una suerte tremenda. Las palabras “tilde” y “puente”, según la Real Academia Española, son indistintamente masculinas o femeninas, aunque lo normal, y lo más recomendable, es “la tilde” y “El puente”. Por otra parte, consorte o cónyuge son masculinos o femeninos, según se refieran a hombre o mujer. Ej.: El consorte fue denunciado /La consorte fue denunciada. El cónyuge debe ser respetado / La cónyuge debe ser respetada

En –n (El melón y la canción). También suelen ser masculinos: melón, algodón, andén, almacén, camión, corazón.. Hay algunos femeninos, muy pocos, como sartén. Son también femeninos casi todos los sustantivos terminados en –ión: nación, canción, religión, redacción, estación, reacción. Ej: La reacción del equipo fue inmediata.

En – r (¿El azúcar o la azúcar?). De los sustantivos terminados en – r sólo son femeninos: flor, labor y mujer. El resto son masculinos: lugar, solar, dolor, amor, comedor, reactor, azúcar. Ej: Ha comprado mucho azúcar moreno. Calor se usa casi únicamente como masculino: Hace muchísimo calor; como femenino, se usa coloquialmente en algunos lugares de Andalucía: Hace mucha calor. Color en la actualidad es masculino, aunque el femenino se admite en usos cultos o regionales. Mar admite masculino y femenino, aunque se usa casi siempre como masculino. Por lo general, hablan de la mar quienes viven junto a ella o de ella: Hoy la mar está picada. Recordemos al gran poeta español, Antonio Machado, cuando se refiere a los pescadores como hijos de la mar.

En – s (El compás, la caries, la apendicitis y la artrosis). En cuanto a los sustantivos terminados en – s, las palabras de más uso son generalmente masculinas: interés, compás, parchís, autobús. Aunque también tengamos “la tos”. Los femeninos suelen ser palabras menos utilizadas, técnicas o cultas: tesis, bilis, caries, crisis, elipsis, hipótesis, mies, paráfrasis, parálisis, perífrasis, simbiosis, síntesis, sintaxis, tisis. Son también de género femenino todos los tecnicismos médicos terminados en –itis, por lo general, nombres de enfermedades: apendicitis, artritis, colitis, otitis, pancreatitis. Así como todos los tecnicismos médicos, veterinarios, biológicos o botánicos, nombres también de enfermedades, terminados en –osis: artrosis, cirrosis, grafiosis, micosis, mixomatosis, osteoporosis.

En –l (Papel y cárcel). Se trata, prácticamente en su totalidad, de sustantivos masculinos: ángel, hotel, papel, mármol, cartel, clavel...Como casi siempre, hay algunas excepciones: cárcel.


3. Femeninos de profesiones o actividades

Nombres terminados en – o y – r. Las profesiones o actividades terminadas en –o, o en – r hacen su femenino de la forma habitual, es decir, en – a. Ej: Abogada, camarera, diputada, médica, ministra, profesora, corredora, jugadora, escritora, senadora. La Real Academia Española, como norma general, sugiere que la mayor parte de las profesiones que sirven para el masculino y para el femenino, es decir, aquellas que no terminan en –o, -a, se usen siguiente la norma lógica: el /la juez – aunque el D.R.A.E. también recoja “jueza”. Y lo mismo para casos como el/ la oficial, el / la fiscal, el /la concejal, el /la asistente, y el /la ayudante. No obstante, son perfectamente aceptables femeninos muy utilizados y que el uso ha impuesto, como “asistenta” ( en el caso de “empleada del hogar”), dependiente, clienta.

Nombres terminados en –ista. Como en el caso anterior, las palabras terminadas en –ista, que hacen referencia a una actividad profesional o a una ideología son indistintamente masculinas o femeninas, según se refieran a un hombre o a una mujer. EJ: el /la artista; ese /esa dentista; el turista alemán /la turista alemana; el periodista deportivo /la periodista deportiva; el diputado socialista /la diputada socialista.

Nombres terminados en – ante. También son indistintamente masculinos o femeninos los nombres que terminan en –ante, referidos también a profesionales o actividades. Ej Carlos Gardel fue un cantante Argentino/ Gloria Estefan es una cantante cubana. En esa película han participado muchos hombres como figurantes. En esa película han participado muchas mujeres como figurantes.

Nombres de títulos universitarios. Según informe de la Real Academia, fechado en 1930, los títulos universitarios han de tener “distinta denominación, masculina o femenina, según el uso de la persona que lo posea”. Es decir, que bachillera, licenciada, doctora, decana, arquitecta y rectora, están admitidos en nuestra lengua desde hace bastantes años y, por lo tanto, se pueden utilizar. Otra cosa diferente es el uso de los hablantes –hombres y mujeres- que han impuesto licenciada, doctora, decana e, incluso, rectora, y han olvidado, casi por completo, bachillera y arquitecta. Últimamente, con ánimo de unificar criterios, la Academia ha sugerido, no impuesto, que la denominación general del título debería ser indistinta: Título de bachiller, título de licenciado y doctor. Ej.: Luis /Marta ha obtenido el título de licenciado en Físicas. Otra cosa sería la aplicación concreta a personas, que debe hacerse según su sexo: Ej: Luis es licenciado en físicas /Marta es licenciada en Físicas. Algunos femeninos significan exactamente lo mismo que el masculino correspondiente, pero añaden el significado de “más grande”: bolso (de mano) /bolsa (de supermercado o de viaje); cántaro / cántara, charco /charca. Cubo /cuba, farol /farola, saco /saca.

4. Algunos casos especiales

a) Autodidacta y políglota ( o poliglota). Muchas veces se piensa que autodidacta (el que aprende solo) únicamente existe con esta forma y que, por tanto, se dice el / la autodidacta. No es cierto. Sigue la regla general, por lo que, según el Diccionario de la Academia, lo correcto es decir un hombre autodidacto y una mujer autodidacta. Existen también las formas polígloto /políglota (persona que habla varias lenguas), aunque lo más frecuente es el empleo del femenino: hombre políglota /mujer políglota. Las formas llanas etimológicas poligloto/ poliglota, se usan actualmente muy poco.

b) Modisto y sastra. Hasta hace poco sólo se admitían modista, mujer que confecciona vestidos y trajes para mujeres, y sastre, hombre que confecciona trajes para hombres. No tenían, por tanto, ni masculino ni femenino, respectivamente. En la actualidad, debido a la importancia social y cultural de la moda, se admiten “modisto”, hombre que confecciona ropa para mujeres, y “sastra”, mujer que realiza vestidos par hombre.

 
 
 
Tomado de Buitriago, A. y Torijano, A. (2001). Ortografía esencial del español: la mejor guía para escribir correctamente el español. Madrid: Espasa Calpe. Biblioteca El Nacional.
 
 
 

miércoles, 9 de junio de 2010

VICIOS DEL LENGUAJE: EL USO DEL "QUE"



EL QUEÍSMO, EL DEQUEÍSMO, EL QUE GALICADO Y EL QUE RELATIVO
(TEORÍA Y EJERCICIOS)


El queísmo. Se conoce como “queísmo”, por una parte, la omisión de la preposición “de” en oraciones subordinadas encabezadas por “que”. Ej.: Tengo la esperanza que vengas mañana. ¿Te acuerdas que…?. Por otro lado, también se considera “queísmo” la repetición del “que”, en vista de que resta fluidez y elegancia a la frase. Veamos los siguientes ejemplos y su corrección.

a) El diccionario de que te hablé es el único que está actualizado y por eso es que te recomiendo que lo compres, ya que las faltas de ortografía que hay en tus escritos es por lo que obtienes malas notas. Corrección. El diccionario del cual te hablé es el único actualizado y por eso te recomiendo que lo compres, pues las faltas de ortografía son la causa de las malas notas.

b) En la librería que hay en el parque, cerca de la tienda que vende licor, tienen un libro que ha ganado varios premios y que presenta muchos modelos de documentos que son útiles para los que tienen que redactar informes técnicos. Corrección. En la librería del parque, cerca de la licorería, venden un libro ganador de varios premios, con muchos documentos útiles para quienes tienen que redactar informes técnicos.

El uso indebido del “que” origina equívocos, incorrecciones y errores por ultracorrección.

a) Los equívocos producen formas oscuras en la redacción; tal como se puede observar en las siguientes frases: Hablamos con Luis, el sobrino de Pedro, que te envía saludos. (¿Quién envía los saludos, éste o aquél?). En el banco, el gerente es Fernando Díaz, el primo de Samuel León, que irá en la misión al exterior (¿Quién irá, éste o aquél?). El título de este libro, que es difícil de entender… (¿quién es difícil, el título o el libro?).

b) También suelen ocurrir incorrecciones que causan pesadez y mala asonancia. Ej. Los que allí estaban que conocían la situación, expresaron todo lo que sabían y lo que les parecía para lograr que se solucionaran los problemas que habían surgido. Corrección. Los presentes, conocedores de la situación, expresaron cuanto sabían y dieron su parecer para solucionar los problemas surgidos. Otro ejemplo podría ser el siguiente: La casa que está en la esquina que da al este es la que le pareció que era la más indicada para lo que se proponía. Su posible corrección: La casa situada en la esquina este le pareció la más indicada para su propósito.

c) Ultracorrección, se suele omitir el “que” cuando introduce una subordinada. Ej. El banco ha dispuesto sean cancelados estos créditos. Corrección: El banco ha dispuesto que sean cancelados estos créditos.

Cómo evitar el uso excesivo de la forma “que” 

Para evitar el uso excesivo del “que”, se recomienda:

1. Reemplazar el que y el verbo relacionado por un sustantivo.

  • El boxeador que triunfó: El boxeador triunfador.
  • El economista que escribe poemas: El economista poeta.
  • Bolívar, que liberto cinco naciones: Bolívar Libertador.
  • El científico que creó la bomba atómica: El científico creador.
  • Miguel Otero Silva, que escribió Fiebre: Miguel Otero Silva, autor de Fiebre.
2. Reemplazar la frase introducida por el “que” con un adjetivo.

  • Las cifras que hemos mencionado: Las cifras mencionadas.
  • El agua que se puede beber: El agua potable.
  • Las tribus que viajan constantemente: Las tribus nómadas.
  • Una persona que se enoja por nada: Una persona irascible.
  • El candidato que ganó la elección: El candidato vencedor.
  • Un párrafo que no se entiende: Un párrafo incomprensible.
3. Reemplazar el “que” y la frase iniciada, por una preposición más un sustantivo terminal.

  • El almacén que está en la esquina: El almacén de la esquina.
  • Una ponencia que se opone a la pena capital: Una ponencia contra la pena capital.
  • Los perros que hay en la calle: Los perros de la calle.
  • Un negocio que no presenta riesgos: Un negocio sin riesgos.
  • Una persona que tiene muchos problemas: Una persona con muchos problemas.
4. Usar “quien” en vez de “que” cuando el antecedente es un ser humano.

  • No fue Pedro que me lo dijo: No fue Pedro quien me lo dijo.
  • Con ella fue que hablé: Con quien hablé.
  • La gente que le gusta viajar en barco: A quien le gusta viajar en barco.

El dequeísmo. Este fenómeno ocurre cuando se coloca la preposición “de” después de un verbo transitivo, cuando el complemento directo comienza con un “que”. Ej. Yo pienso de que me lo dijo (Debería ser: yo pienso que me lo dijo); El imagina de que (El imagina que).

Este comportamiento lingüístico está muy relacionado con el “queísmo” (cuando se omite el “de” antes de “que”, en donde sí es necesario): “¿Te acuerdas que?”. Esta inestabilidad, probablemente, se debe al cruce de dos estructuras parecidas: “Espero que vengas mañana” y “Tengo la esperanza de que vengas mañana”. Estos ejemplos, por obra de cruce, pueden transformarse en “Espero de que venga mañana” (Dequeísmo) y “Tengo la esperanza que venga mañana” (Queísmo).

Para evitar esta confusión, se debe tener claro que el complemento directo no acepta preposiciones. Por lo tanto, en caso de dudas, preguntamos al verbo principal de una oración como "Pensamos de que la situación es alarmante" ¿Qué pensamos? No podría darse como respuesta: "de que la situación....". De este modo se evitaría el “dequeísmo”.

El que galicado. El que galicado se da con el empleo del verbo “ser” + “que” y proviene de una construcción gramatical francesa. En este caso, es frecuente decir: “Allí fue que lo vimos”, en vez de “Allí fue donde lo vimos”; “Ahora es que te convences” por “Ahora es cuando te convences”; “Así es que se aprende” por “Así es como se aprende”.

Este error se puede corregir de dos maneras:

a) Se sustituye el “que” por un adverbio de tiempo, lugar o modo. Ej.: Así es que queda bien / Así es como queda bien.

b) Se prescinde de la expresión “es que”. Ej.: Allí fue que lo encontraron. / Allí lo encontraron.

No siempre cuando el verbo ser está acompañado de “que” constituye un error, pues cuando aquél significa suceder, verificar o resultar, está empleado de forma correcta. También será correcto el uso con oraciones subordinadas sustantivas: “Era que no entendía”, “Vendrá nuestro amigo Enrique, así es que preparémonos”, “Lo cierto es que no puedo ir a tu casa”, “Indudablemente es que saldremos juntos’. Lo mismo se dirá cuando el “que” sea una conjunción causal. Ej.: “Si no te llamo es que me he ido”

También Ragucci (1963: 612) opina que debe evitarse en absoluto el que galicado, e insiste en las expresiones como las antes mencionadas: "Allí fue que cayó; Entonces fue que lo vi; Ejercitándose es que se aprende", etc. Estas construcciones se corrigen sustituyendo el “que” por un adverbio oportuno: "Allí fue donde cayó; Entonces fue cuando lo vi; Ejercitándose es como se aprende"; y serán más correctas aún con la supresión no sólo del “que” sino también del verbo “ser” que lo precede: "Allí cayó; Entonces lo vi; Por eso lo buscaban; Ejercitándose se aprende". Por otra parte, también resulta galicado el “que” de las siguientes expresiones: "Será Pedro que irá; De la guerra es que se discute", etc. Debe decirse: "Será de Pedro el que, o quien, irá; De la guerra es de lo que se discute"; o, más breve y mejor: "Pedro irá; De la guerra se discute".


El que relativo. Los pronombres relativos son los que refieren a un sustantivo expresado anteriormente. Ej.: Es feliz el joven que guarda puro su corazón. El sustantivo al que se refiere al pronombre se denomina antecedente, porque por lo común va delante del pronombre. El antecedente de “que” es “joven”. Los pronombres relativos son los siguientes: que, cual, quien, cuyo.

Observaciones:

  • El que relativo no cambia su terminación, sirve para ambos géneros y números. Ej. El niño que vino, los niños que vinieron, la niña que vino, las niñas que vinieron.
  • No debe confundirse el relativo con el “que” conjunción. Cuando es relativo puede ser sustituido por “el cual” o “quien”. Ej. El libro de que (del cual) te hablo; el joven que (a quien) ves. Esta sustitución no puede efectuarse en caso de ser conjunción: Quiero que vengas. 
  • Tampoco debe confundirse con “que”, acentuado, adjetivo o pronombre admirativo o interrogativo: ¡Qué casa!; ¿Qué ves?
Concordancia del relativo con su antecedente

Los accidentes comunes a relativo y antecedente son el género y el número. Por regla general el relativo concierta con su antecedente en género y número. Ej.: Fue citado el reo (antecedente: masculino, singular), el cual (relativo: masculino, singular). En caso de que el relativo se refiera a un antecedente formado por dos o más nombres, debe concordar con él, como lo haría un adjetivo con varios nombres. Ej.: Hablé al padre y al hijo, los cuales…; a la madre y a la hija, las cuales. Etc. Si el antecedente es una oración entera, el relativo se pondrá en género neutro. Le dije que se sentase a la mesa, (el antecedente es esta oración como un hecho), lo cual no quiso hacer.

El pronombre relativo debe ser colocado cerca de su antecedente. Ej. Señalaré un capítulo en este libro que me parece muy interesante. Debería decirse: Señalare en este libro un capítulo que me parece muy interesante. En algunas oportunidades, no resulta fácil colocar el relativo inmediatamente después de su antecedente. En tal caso, si el empleo de “que”, “cual”, “cuyo”, etc., fuese causa de equívoco, se recomienda sustituirlo por “el cual”, “del cual”, etc., o bien se repite el antecedente o, simplemente, se da otro giro a la frase. Ej. Al decir: “Hay una edición en este libro que resulta muy agradable por su impresión”, si queremos colocar el relativo “que” inmediatamente después del antecedente “edición”, tendríamos que escribir: “Hay una edición que resulta muy agradable por su impresión en este libro”. Como es obvio, el remedio ha sido peor que la enfermedad: por tanto, se recomienda: “Hay una edición de este libro, la cual resulta muy agradable por su impresión”, o también: “De este libro, hay una edición que resulta muy agradable por su impresión”.

EJERCICIOS PRÁCTICOS

I. Corrija los errores que observe en cuanto al uso del que.
1. Aquí es que vive. 2. ¿De dónde fue que salió? 3. Fue en el siglo XV que se inventó la pólvora y la brújula. 4. Entonces fue que estuve enfermo de cuidado. 5. Era de Pedro que me ibas a comentar. 6. Empastados es que los libros duran más. 7. Con él fue que peleé. 8. Es practicando la virtud y no siendo ociosos que se puede ser feliz. 9. Es con justicia que se gobierna a los pueblos. 10. Así es que funcionan las computadoras.

II.- Corrija los errores que existan en las siguientes oraciones, con respecto al que.
1. ¿Te comunicaron de que no hay examen? 2. Admito de que no fue clara la explicación. 3. Asegúrese que hay pan para todos, antes de hablar. 4. Entonces fue que me enteré del problema. 5. Con él fue que peleé. 6. Debo demostrar de que tú no eres fiel a nuestra institución. 7. Entre los árboles fue que se escondió. 8. En ese consulado es que se otorgan las visas. 9. Es conociendo acerca del tema que se desenvuelve mejor la gente en esa área. 10. Espero de que acepte todas mis condiciones.
III. Realice el mismo ejercicio con las siguientes frases.
1. Me comentó de que todo era cierto. 2. Me di cuenta que todo era falso cuando le vi la cara. 3. Me prometió de que saldríamos temprano hoy de clases. 4. No es ahí que está la solución. 5. Pensamos de que es mejor aceptar. 6. Por esa calle es que se va al hotel. 7. Recuerde de que tiene trabajo nuevo junto a mis amigos. 8. Sabemos de que es mentira todo lo que dijo la noticia acerca del caso. 9. Se convenció que era verdad lo que decía. 10. Su ayudante fue que lo ayudó.
IV. Redacte de nuevo las siguientes frases, colocando el relativo “que” en el lugar que debe ocupar; o bien sustitúyalo por “el cual”, “del cual”, “la cual”, etc.; repita el antecedente o dé otro giro a la frase.

1. La joven Salio en ese momento al escenario que estaba participando en el Concurso de Belleza. 2. Tengo un trabajo para entregar al Director, que me tiene muy preocupado. 3. Estoy haciendo un proyecto del libro para la Academia en que trabajo, que me ocupa todo el día. 4. Compré unos zapatos a mi sobrina que tenía unos lacitos verdes.. 5. Era la cobija de la abuelita que estaba rotita y vieja por el uso. 6. Hay una escena en esta película que emociona a los espectadores. 7. Traigo unos caramelos a unos niños, cuyo sabor es muy agradable. 8. Surgió un hombre entre la multitud que empezó a dar gritos espantosos. 10. Me presentaron a Juan, el hijo de mi amigo Leo, a quien vi ayer en el cine.


Esta información ha sido tomada del libro Técnicas de Redacción e Investigación Documental de Liduvina Carrera, Mireya Vásquez y María Elena Díaz.
http://liduvinacarrera.blogspot.com/p/publicaciones.html  

jueves, 3 de junio de 2010

COMUNICACIÓN ORAL


Para el estudio de la comunicación oral, es conveniente tomar en cuenta estos aspectos:

1. Estímulo –respuesta en el acto de la comunicación.

En el proceso de la comunicación humana intervienen los siguientes elementos:  
  • Emisor: sujeto que produce el mensaje
  • Mensaje: el contenido del comunicado
  • Receptor: sujeto o sujetos que reciben el mensaje
  • Canal: medio físico que porta el mensaje
  • Código: la lengua común que se utiliza en el mensaje
  • Contexto: las circunstancias que dificultan o facilitan la comprensión del mensaje y el entendimiento comunicativo.

 El acto de comunicación se produce cuando todos los factores anteriores actúan o cumplen su misión. La cadena de actos comunicativos produce el proceso de la comunicación. La finalidad de todo acto de comunicación es establecer una comunicación recíproca. El emisor expresa su mensaje para provocar una respuesta en el receptor. La comunicación oral se basa en este mecanismo de estímulo- respuesta. Ante un mensaje, el receptor expresa su respuesta: respondiendo a una pregunta, ejecutando una acción, asimilando una idea, o contestando recíprocamente con una pregunta ante el mensaje del emisor. La conversación entre dos personas se produce a causa del mecanismo estímulo- respuesta, ya que la respuesta del receptor suele ser estímulo para que el emisor siga comunicándose y se establezca un proceso comunicativo continuado.
  
 2. Comprensión y acto de escuchar en las comunicaciones orales

En la comunicación oral el sujeto emisor expresa una idea por medio del lenguaje hablado y el sujeto receptor ha de captarla y comprenderla. Analizar la comprensión de una comunicación oral, implica investigar en el comportamiento del sujeto receptor. Debe dar la respuesta adecuada al estímulo que provoca el mensaje. Normalmente no prestamos atención al mecanismo del acto comunicativo porque es una realidad continua y permanente en nuestra vida de relación. La comunicación es el medio que transporta las ideas que se quieren transmitir o recibir.
El objetivo que pretende el sujeto receptor al escuchar una comunicación es entender al máximo el significado de lo que quiere expresar en su mensaje. Las causas por las que puede dificultarse la comprensión del oyente a un mensaje oral pueden ser, entre otras:

  •  La falta de atención del oyente al mensaje
  • El poco interés que pueda tener el mensaje para el receptor.
  • Que el mensaje no esté expresado con claridad
  • Que el sujeto emisor provoque rechazo en el receptor
  • Que el mensaje no esté al alcance de comprensión del oyente
  • Que el mensaje contenga un vocabulario demasiado tecnificado
  • Que el ambiente no sea propicio para la comunicación
  • Que haya circunstancias externas o internas al receptor que dificulten la comunicación.

 3. La atención en el proceso de la comunicación

La responsabilidad del proceso de la comunicación incumbe tanto al emisor como al receptor. El emisor debe cuidar que su mensaje sea claro y en conjunto debe cuidar de todos los detalles o elementos de su intervención para que el mensaje llegue al receptor. La comunicación se establece cuando el emisor se hace escuchar por el receptor.
El receptor es, en principio, libre de escuchar o de no hacerlo, por tanto es responsabilidad del oyente prestar atención al mensaje. El hablante debe procurar captar el interés del oyente, pero éste debe estar bien predispuesto a atender al mensaje. La motivación facilita el proceso de la comunicación. Al oyente le puede motivar para prestar atención:

  •  La persona hablante, ya sea porque el oyente sabe que lo que suele decir es importante o porque es atractivo y agradable.
  • El mensaje. El oyente sabe que va a ser útil e importante lo que va a escuchar
  • El interés del contenido. El algo que le interesa, le atrae o le preocupa al oyente


  4. Sintetizar las ideas de una comunicación oral

Un telegrama es la forma de sintetizar en unas pocas frases el contenido de un mensaje que, si no interesa transmitirlo tan rápido, se escribiría una carta en la que las ideas se expresaran más ampliamente. En el telegrama se sintetizan las ideas en frases cortas. Después de haber oído noticias en la radio o un capítulo de una novela, si se pregunta al oyente de qué ha tratado, en pocas frases podrá resumir las noticias más importantes y en cuatro ideas resumirá la novela. Sintetizar las ideas fundamentales consiste en escoger y abstraer lo sustancial de todo un proceso comunicativo.
  

5. Niveles del lenguaje

Los individuos no manifiestan de igual forma la lengua, cada uno utiliza los vocablos que en su medio social son habituales. Cada grupo social impone un uso concreto de la lengua de forma que un individuo al utilizar la lengua deja entrever el estrato social, profesional o cultural al que pertenece.
La lengua puede recibir desde un uso coloquial familiar hasta llegar a un nivel elegante o culto que sobrepase el uso cotidiano de la lengua. Hay también niveles especializados y específicos de grupos profesionales o sociales que tienen sus expresiones y sus vocablos propios como son los lenguajes técnicos, profesionales y científicos.

Podemos establecer el siguiente esquema de los niveles del lenguaje:

a) Lenguaje natural con vocabulario sencillo
  •  Nivel popular
  •  Nivel familiar
  • Nivel coloquial
b) Lenguaje especializado con vocabulario más elaborado
  • Lenguajes específicos
  • Lenguaje científico
  • Lenguaje culto

 c) Lenguaje natural con vocabulario sencillo

  • Nivel popular. Corresponde a las palabras de uso elemental utilizadas por las personas.
  • Nivel familiar. Depende del nivel social de los adultos de la familia que impone el estilo al grupo familiar. Se caracteriza por las expresiones y las frases que dentro de la familia tienen significado especial y concreto.
  • Nivel coloquial. Por medio de él, coincide el mayor número de hablantes en las relaciones cotidianas. Puede acercarse a veces al lenguaje culto, pero depende de factores: características de la sociedad y posibilidades del hablante de expresarse con ese vocabulario. Se caracteriza por la riqueza y variedad de palabras, frases, expresiones y muletillas.

 d) Lenguaje especializado
Tiene un vocabulario más elevado y se usa sólo en circunstancias concretas. Pertenecen a la reserva de riqueza léxica de un momento determinado. Los medios de comunicación han generalizado este vocabulario. Se puede dividir en

  • Lenguaje específico. Corresponden a vocabularios especializados que pertenecen a campos específicos de la actividad humana. Ejemplo: en las cartas, ambiente taurino, publicidad, fútbol.
  • Lenguaje científico. Es utilizado por cada ciencia o profesión que tiene su propia terminología técnica y específica para designar los utensilios, objetos, procesos y operaciones que normalmente no están en uso de profanos, pero que poco a poco se ponen en uso común: proa, babor, encuadre, gran angular, fotolito, rotativa, litografía.
  • Leguaje culto. Es bien cuidado tanto en la realización fonética como en la morfosintaxis. Debe ser lo más perfecto posible y cuidar la pureza de la lengua utilizando palabras adecuadas, tanto al no aferrarse a palabras anticuadas y en desuso, como al no introducir innecesariamente vocablos de otras lenguas.

En el nivel culto debe cuidarse la construcción de la frase. En español se expresan las ideas en este orden: sujeto, verbo y complementos. No obstante, en la expresión oral se permiten pausas y gesticulaciones, y puede alterarse el orden para intensificar o destacar algún aspecto de lo que se está expresando.

6 Expresarse correctamente

Toda persona sabe la importancia de la buena expresión en la vida social y profesional. Se produce mejor impresión si la expresión se realiza con soltura y se exteriorizan correctamente las ideas que se tiene en mente. Las ideas no se expresan con facilidad si no hay hábito y práctica de expresión correcta. No se nace con la capacidad de expresarse bien, sino que es el resultado de un aprendizaje y esfuerzo. Expresarse bien es el resultado de pensar ordenadamente.
La expresión oral es la exteriorización de los pensamientos, por tanto los defectos en la expresión oral denota que las ideas están confusas en la mente o que el razonamiento mental está desorganizado. El aprendizaje de los aspectos teóricos de la lengua tiene la facilidad de ejercitar la mente en la práctica oral y escrita de la lengua que se utiliza con corrección. El estudio de la lengua conduce a comprender lo que se oye y lo que se lee, juzgarlo con criterio claro y seguro y finalmente expresarse con exactitud y precisión.

Tomado del libro Técnicas de Redacción e Investigación Documental de Liduvina Carrera, Mireya Vásquez y María Elena Díaz.  http://liduvinacarrera.blogspot.com/p/publicaciones.html

martes, 1 de junio de 2010

CONECTIVOS Y RELACIONANTES




Los conectivos y los relacionantes (llamados también conectores) son elementos lingüísticos, cuya función es la de servir de nexo uniendo o enlazando diferentes partes de un texto o diferentes textos. Estos son utilizados en trabajos e investigación para dar mayor coherencia y elegancia a las ideas escritas por los diferentes autores.

1. Para agregar ideas: Además, asimismo, también, otra vez, de nuevo, al mismo tiempo, igualmente de la misma manera, del mismo modo, en la misma forma, por sobre todo, sobre la base, en adelante, por un lado, por otro.

2. Para introducir una idea que limitan o niegan la anterior: Pero, de otro modo, por el contrario, Sin embargo, aún cuando, por otra parte, no obstante.

3. Para indicar orden: Seguidamente, en primer término, en primer lugar, en segundo lugar, primero, para empezar, finalmente, en conclusión.

4. Para presentar ilustraciones: Por ejemplo, para ilustrar esto.

5. Para parafrasear: Es decir, brevemente, de hecho, en otras palabras, o lo que es lo mismo.

6. Para indicar relación temporal: Entonces, después, ahora, al mismo tiempo, mientras tanto, actualmente, luego.

7. Para indicar lugar: Sobre, bajo, encima.

8. Para indicar conclusión o consecuencia: Por lo tanto, así, como resultado, de acuerdo con, en consecuencia. Por esta razón.

9. Para establecer comparaciones: Igualmente, de la misma manera.