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domingo, 20 de mayo de 2012

COMPRENSIÓN LECTORA




1. Las teorías de la enseñanza en la comprensión lectora

De acuerdo con María Eugenia Dubois, (En: Quintana, H. E. s.f) si se observan los estudios sobre lectura que se han publicado en los últimos cincuenta años, podemos darnos cuenta de que existen tres concepciones teóricas en torno al proceso de la lectura. La primera, que predominó hasta los años sesenta aproximadamente, concibe la lectura como un conjunto de habilidades o como una mera transferencia de información; la segunda, considera que la lectura es el producto de la interacción entre el pensamiento y el lenguaje; mientras que la tercera concibe la lectura como un proceso de transacción entre el lector y el texto.

a)      La lectura como conjunto de habilidades o como transferencia de información. Esta teoría supone el conocimiento de las palabras como el primer nivel de la lectura, seguido de un segundo nivel que es la comprensión y un tercer nivel que es el de la evaluación. La comprensión se considera compuesta de diversos subniveles: la comprensión o habilidad para comprender explícitamente lo dicho en el texto, la inferencia o habilidad para comprender lo que está implícito y la lectura crítica o habilidad para evaluar la calidad de texto, las ideas y el propósito del autor. De acuerdo con esta concepción, el lector comprende un texto cuando es capaz precisamente de extraer el significado que el mismo texto le ofrece; esto implica reconocer que el sentido del texto está en las palabras y oraciones que lo componen y que el papel del lector consiste en descubrirlo.

Algunas investigaciones revelan que tanto los conceptos de los docentes sobre lo qué es aprender a leer, como las actividades que se llevan a cabo en las aulas no incluyen aspectos relacionados con la comprensión lectora. Esto pone de manifiesto que los docentes comparten mayoritariamente la visión de la lectura que corresponde a los modelos de procesamiento ascendente según los cuales la comprensión va asociada a la correcta “oralización” del texto. Si el estudiante lee bien, si puede decodificar el texto, lo entenderá; porque sabe hablar y entender la lengua oral. Esta teoría tuvo tanto arraigo, que aún hoy día los sistemas escolares basan en ella la enseñanza de lectura; basta con revisar los libros de texto y se encontrará un sinnúmero de recomendaciones y ejercicios donde los estudiantes solamente deben extraer el significado del texto (En: Quintana, H. E. s.f).

b)      La lectura como un proceso interactivo. Los avances de la psicolingüística y la psicología cognitiva a finales de la década del setenta retaron la teoría de la lectura como un conjunto de habilidades. A partir de este momento surge la teoría interactiva dentro de la cual se destacan el modelo psicolingüístico y la teoría del esquema. Esta teoría postula que los lectores utilizan sus conocimientos previos para interactuar con el texto y construir significado. De Kenneth Goodman, líder del modelo psicolingüístico,  parten los siguientes supuestos: 1. La lectura es un proceso del lenguaje; 2. Los lectores son usuarios del lenguaje; 3. Los conceptos y métodos lingüísticos pueden explicar la lectura; 4. Nada de lo que hacen los lectores es accidental; todo es el resultado de su interacción con el texto.

La teoría de los esquemas explica cómo la información contenida en el texto se integra a los conocimientos previos del lector e influyen en su proceso de comprensión. La lectura como el proceso mediante el cual el lector trata de encontrar la configuración de esquemas apropiados para explicar el texto en cuestión. De este modo, el lector logra comprender un texto sólo cuando es capaz de encontrar en su archivo mental (en su memoria) la configuración de esquemas que le permiten explicar el texto en forma adecuada. Cuando una persona lee información sobre un museo o ve imágenes, fotos o lo visita, va agregando cada una de estas experiencias a su esquema de lo que es un museo. Algo que no puede hacer quien no tiene dichas experiencias. Cuando no se ha tenido experiencia alguna sobre un tema determinado, no se dispone de esquemas para activar un conocimiento determinado y la comprensión será muy difícil, si no imposible. Estos esquemas están en constante desarrollo y transformación. En el momento de recibir una nueva información, los esquemas se reestructuran y se ajustan; porque se amplía y perfecciona el esquema existente. (En: Quintana, H. E. s.f).

c)      La lectura como proceso transaccional. Esta teoría viene del campo de la literatura y fue desarrollada por Louise Rosenblatt quien afirma que la obra literaria ocurre en la relación recíproca entre el lector y el texto en una síntesis única que constituye el significado ya se trate de un informe científico o de un "poema". Para este autor, la lectura es un momento especial en el tiempo que reúne un lector particular con un texto particular y en unas circunstancias también muy particulares que dan paso a la creación de lo que ella ha denominado un poema. Este “poema” (texto) es diferente del texto escrito en el papel como del texto almacenado en la memoria. De acuerdo con lo expuesto en su teoría, el significado de este nuevo texto es mayor que la suma de las partes en el cerebro del lector o en la página.


2. El proceso de la lectura

El proceso de la lectura es interno e inconsciente y debe asegurar que el lector comprenda el texto y pueda ir construyendo ideas sobre el contenido, extrayendo de él aquello que le interesa. Este proceso se hace mediante una lectura individual y precisa, que permite avanzar, retroceder, detenerse, pensar, recapitular y relacionar la información nueva con el conocimiento previo. Además deberá tener la oportunidad de plantearse preguntas, decidir qué es lo importante y qué es secundario. Es un proceso interno; imperioso enseñar y se divide en tres: antes de la lectura, durante la lectura y después de la lectura (En: Quintana, H. E. s.f.).

a)      Pre-lectura o lectura exploratoria: que consiste en hacer una primera lectura rápida para enterarse de qué se trata; en este primer paso se consigue.

·        Un conocimiento rápido de del tema.
·        Formar el esquema general del texto, donde se insertan los datos más concretos obtenidos en la segunda lectura.
·        Comenzar el estudio de una manera suave, para entrar en materia con más facilidad.
·        Además puede servir también para dar un vistazo a los apuntes antes de ir a clase. De esta forma, el alumno estará preparado antes de la explicación del profesor y le costará menos atender y enterarse del tema.
·        Poner de manifiesto las dudas que luego se aclararán en clase.
·        Tomar los apuntes con más facilidad.

b)      Lectura comprensiva: que consiste en volver a leer el texto, pero más despacio, párrafo a párrafo, reflexionando sobre lo que se lee. De esta manera se entenderá mejor el tema y será mucho más fácil asimilar y aprender. Durante esta lectura, se debe:

·        Formular hipótesis y hacer predicciones sobre el texto
·        Formular preguntas sobre lo leído
·        Aclarar posibles dudas acerca del texto
·        Resumir el texto
·        Releer las partes confusas
·        Consultar el diccionario
·        Pensar en voz alta para asegurar la comprensión.
·        Crear imágenes mentales, para visualizar descripciones vagas

c)      Después de la lectura: ampliar vocabulario: para ampliar el vocabulario es necesario trabajar con sinónimos y antónimos; hay que buscar en el diccionario las palabras desconocidas. (López Martínez, M. J. s.f.). En esta etapa de la lectura se recomienda:

. Hacer resúmenes
. Formular y responder preguntas
. Recontar
. Utilizar organizadores gráficos

Considerar la lectura como un proceso constructivo conlleva que no deben enseñarse más técnicas aisladas de comprensión y que no se debe comprobar la comprensión lectora, tal como se ha venido haciendo; porque la lectura no es: decodificar palabras de un texto; contestar preguntas después de una lectura literal; leer en voz alta; siempre leer solo y en silencio; una simple identificación de palabras. (En: Quintana, H. E. s.f).

3. Características de los lectores competentes

o   Utilizan el conocimiento previo para darle sentido a la lectura; la información nueva se aprende y se recuerda mejor cuando se integra con el conocimiento relevante previamente adquirido o con los esquemas existentes.

o   Monitorean su comprensión durante todo el proceso de la lectura; así logran el sentido de lo que leen. Los buenos lectores son más cuidadosos en su lectura que los que no lo son; también son más conscientes de cuán bien o cuán mal están leyendo y utilizan diversas estrategias para corregir sus errores de lectura una vez se dan cuenta de la situación. 

o   Toman los pasos necesarios para corregir los errores de comprensión, una vez se dan cuenta de que han interpretado mal lo leído. Los buenos lectores saben lo que se debe hacer cuando reconocen que no entienden la lectura. Si la lectura es difícil dedican más tiempo a la misma, contrario a los menos competentes o con déficit que dedican el mismo tiempo a la lectura, independientemente de su nivel de complejidad. Otra estrategia que utilizan los lectores competentes es que están dispuestos a volver al texto para resolver cualquier problema de comprensión. 

o   Pueden distinguir lo importante en los textos que leen; determinar lo más importante en una lectura resulta fundamental en el proceso de comprensión. Casi todas las lecturas realizadas en los salones de clases, requieren que los lectores determinen lo importante para el autor. 

o   Resumen la información cuando leen; muchos estudios confirman la utilidad de resumir como una estrategia de estudio y de comprensión de lectura. 

o   Hacen inferencias constantemente durante y después de la lectura. Las inferencias son importantes en el proceso de comprensión, y se recomiendan desde los primeros grados.

o   Preguntan. Este proceso de generar preguntas, sobre todo las que estimulan los niveles superiores del conocimiento, llevan a niveles más profundos del conocimiento del texto y de este modo mejora la comprensión y el aprendizaje.

Por otro lado, existe una correlación entre las características de los lectores competentes y las estrategias utilizadas (En: Quintana, H. E. s.f.). La razón principal para enseñar estrategias de comprensión es que los estudiantes se conviertan en lectores autónomos y eficaces, capaces de enfrentar cualquier texto en forma inteligente. Enseñar estrategias de comprensión contribuye a dotar a los alumnos de los recursos necesarios para aprender. El uso autónomo y eficaz de las estrategias de comprensión permite que los estudiantes extraigan el significado del texto completo o de las diferentes partes que lo componen; dirijan su lectura, avanzando o retrocediendo en el texto, para adecuarlo al ritmo y las capacidades necesarias para leer correctamente; y conecten los nuevos conceptos con los conocimientos previos, para incorporarlos a sus esquemas.

4. El docente como lector  modelo

El modelaje es sumamente importante en la enseñanza de la comprensión lectora; por eso, el docente tiene que verbalizar los procesos internos que intervienen en la construcción de significado y tiene que dar a conocer a los estudiantes, mediante su ejemplo, qué deben hacer para controlar la comprensión. El docente deberá detenerse, después de la lectura de cada párrafo, para hacer predicciones de acuerdo con lo que el texto sugiere y deberá explicar, además, en qué medida sus predicciones se cumplieron o no y por qué. Es necesario que manifieste sus dudas y confusiones mientras lee, y cómo las resuelve. (En: Quintana, H. E. s.f).

El aprendizaje de un procedimiento no puede quedarse en la teoría, requiere sus demostración; a la fase de modelar, le sigue la de la participación del estudiante. Esta pretende que primero de una forma más dirigida por el docente (formulando preguntas, por ejemplo) y luego, progresivamente dando mayor libertad (con preguntas abiertas) a que el estudiante participe en el uso de la estrategia que le facilitará la comprensión del texto. En esta fase el docente debe tener siempre presente su meta: lograr que sus estudiantes se conviertan en lectores competentes y autónomos. Ese traspaso progresivo de responsabilidad al alumno es vital. No quiere decir que el docente se va a inhibir completamente, sino que su papel es otro: el de guía, facilitador del proceso de comprensión lectora.

5. Métodos para enseñar estrategias de comprensión

Las recomendaciones en el proceso de la comprensión lectora son las siguientes (En: Quintana, H. E. s.f.):

§  Paso 1 Introducción. El docente avalúa el conocimiento previo de los estudiantes sobre la estrategia, explica a los estudiantes el objetivo de la estrategia y su utilidad para el proceso de comprensión lectora. 

§  Paso 2 Demostración. El docente explica, describe y modela la estrategia que quiere enseñar; los estudiantes responden a preguntas y construyen la comprensión del texto. 

§  Paso 3 Práctica guiada. Los estudiantes leen un fragmento, en forma individual o en grupo y ponen en práctica la estrategia aprendida bajo la tutela del docente. Se recomienda brindar a los estudiantes toda la práctica necesaria hasta que ellos puedan demostrar que dominan la estrategia. 

§  Paso 4 Práctica individual. El estudiante practica independientemente lo aprendido con material nuevo, ya sea en la casa o en la clase. 

§  Paso 5 Auto evaluación. El docente solicita a los estudiantes que autoevalúen el resultado de sus lecturas. 

§  Paso 6 Evaluación El docente utiliza los datos que recopila de los trabajos de los estudiantes y evalúa los procesos de enseñanza y aprendizaje. En otras palabras, saber si los estudiantes dominan la estrategias.


6. Las estrategias de comprensión lectora

§  Las inferencias. Consisten en comprender algún aspecto determinado del texto, a partir del significado del resto; por este medio, se superan lagunas que por causas diversas aparecen en el proceso de construcción de la comprensión. Esto ocurre por diversas razones: porque el lector desconoce el significado de una palabra, porque el autor no lo presenta explícitamente, porque el escrito tiene errores tipográficos, porque se ha extraviado una parte, etc. Los lectores competentes aprovechan las pistas contextuales, la comprensión lograda y su conocimiento general para atribuir un significado coherente con el texto a la parte que desconoce. Por ejemplo, si desconoce el significado de una palabra, leerá cuidadosamente y tratará de inferir el significado de la misma en el contexto. 

§  La formulación de hipótesis y las predicciones.  La lectura es un proceso en el que constantemente se formulan hipótesis y luego se confirma si la predicción que se ha hecho es correcta o no. Hacer predicciones es una de las estrategias más importantes y complejas; mediante su comprobación, se construye la comprensión. Las predicciones consisten en establecer hipótesis ajustadas y razonables sobre lo que va a encontrarse en el texto, apoyándose en la interpretación que se va construyendo del texto, los conocimientos previos y la experiencia del lector. Con la predicción, se formulan preguntas y, en la medida que se da respuesta a esas interrogantes, se eliminan las incertidumbres y se comprende el texto. Cuando un lector anticipa lo que va a suceder, debe confirmarlo en el texto y, para esto, es necesario buscar la evidencia en el texto y no inventar. Hay que buscar pistas de todo tipo: gramaticales, lógicas y culturales, para comprobar la certeza de la previsión. De todos modos, no se debe olvidar que las diferencias, al interpretar una misma historia, es evidencia de cómo los alumnos proyectan sus propios conocimientos y sistemas de valores en la comprensión del texto. (Quintana, H. E. s.f.).

§  Formular Preguntas. Es muy importante estimular a los estudiantes para que formulen preguntas sobre el texto. Un lector autónomo es aquel que asume responsabilidad por su proceso de lectura y no se limita a contestar preguntas, sino también pregunta y se pregunta. Esta dinámica ayuda a los estudiantes a alcanzar una mayor y más profunda comprensión del texto; por eso es necesario formular preguntas que trasciendan lo literal y que lleven a los estudiantes a los niveles superiores del pensamiento. Estas preguntas son las que favorecen a los estudiantes en la comprensión más que en el recuerdo de lo leído. (Quintana, H. E. s.f.)


7. Lectura activa

·         Hay que leer y analizar a la vez para que sea lectura activa y no perder la concentración.
·         Ser activo y rápido puede contribuir a mantener la concentración
·         Responder a las preguntas planteadas y reformularlas, si fuese necesario.
·         Responder a la preguntas que hace el autor del libro.
·         Preguntarse continuamente sobre si se está entendiendo la lectura.
·         Anotar los términos importantes de la lectura.
·         Prestar atención a la letra  itálica, subrayados, gráficos, recuadros, entre otros, y analizarlos cuidadosamente.
·         Releer aquellas partes que no estén claras y anotar al margen.
·         Cuando se encuentre una palabra que no se entiende, se debe buscar su sentido en un diccionario.
·         Subrayar y hacer anotaciones mientras se lee. En una segunda lectura, estas anotaciones ayudarán mucho.

sábado, 5 de mayo de 2012

EL ADJETIVO






El adjetivo es la palabra que se junta al sustantivo para calificarlo (¿cómo es?) y determinarlo (¿cuál es?). Hay, pues, adjetivos de dos clases: calificativos y determinativos. El adjetivo es siempre un complemento del sustantivo. Es calificativo el adjetivo que expresa una cualidad del sustantivo. Ej.: alumnos estudiosos, mansa oveja. Es determinativo el que señala al nombre indicando: El lugar en que se halla: Este libro. Su dueño: Mi libro. Su número o cantidad: Tres libros. Su cantidad vaga: Algunos libros. En otras palabras, el adjetivo delimita el concepto designado por el nombre al que acompaña; en otras palabras, precisa su significado y le añade diferentes matices. Es la palabra que modifica al sustantivo. Desde el punto de vista del significado, el adjetivo expresa cualidades, aunque es preciso matizar, pues algunos hacen referencia a cualidades propiamente dichas (alto, simpática, bueno), pero otros a estados (soltero, sano, convaleciente), otros actividades o actitudes (creador, hablador, pasivo), otros a posibilidades (temible, creíble, aceptable), otros clasifican procedencia o nacionalidad (libanés, sudafricano, venezolano).

Su función específica es la de calificar al sustantivo y puede hacerlo de las siguientes maneras:

• Directamente, yuxtapuesto al nombre: viuda alegre.
• A través de un verbo copulativo, a manera de atributo en el predicado nominal: La viuda es alegre.
• Modificando simultáneamente, como adyacente, a un nombre y a un verbo; es el complemento predicativo: Juan viaja feliz.
Clasificación

Los adjetivos se dividen en demostrativos, posesivos, de cantidad (numerales e indefinidos), interrogativos y exclamativos.

1. Adjetivos demostrativos. Señalan la situación espacial o temporal del sustantivo al que determinan con respecto al hablante. Poseen las variaciones formales de género y numero.




2. Adjetivos posesivos. Establecen una relación de posesión o pertenencia entre las personas gramaticales y el nombre al que determinan También poseen formas apocopadas que siempre se colocan antes del nombre o sustantivo: mi-mis; tu-tus; su-sus.



3. Adjetivos que designan cantidad. Se dividen en numerales e indefinidos). Los numerales delimitan con exactitud la extensión cuantitativa del nombre al que preceden y se dividen, a su vez, en cardinales y numerales (igual que los pronombres). Los cardinales nombran la serie natural de los números enteros: un niño, dos tenedores. Los ordinales indican la situación u orden dentro de la sucesión de números enteros. Llevan obligatoriamente un artículo y concuerdan en genero y numero con el sustantivo al que se refieren: primer año – primera vez; décimo año – décima vez. Los denominados adjetivos indefinidos expresan la cantidad de forma subjetiva, según sea percibida la cantidad por el hablante: mucho dinero, poco trabajo. En el grupo de los indefinidos también se añaden los denominados existenciales: ningún niño, algún hombre.

4. Adjetivos interrogativos y exclamativos. Introducen oraciones con sentido interrogativo o exclamativo. Determinan a sustantivos cuya identidad o cantidad está por precisar; es de hacer notar que siempre van acentuados: ¿cuál ejemplar?; ¿Qué noticia?; ¿Cuántas veces? ¡ Qué alegría! ¡Cuánta miseria!


Concordancia

Por regla general, el adjetivo concierta con el nombre (o pronombre) al cual se refiere, en género y número. Así, “cordero”, que está en masculino singular, exige un adjetivo que esté también en masculino singular. Ej.: “manso cordero”.

Casos particulares

  • Si el adjetivo se refiere a dos o más nombres masculinos o de diverso género, deberá usarse en plural y en masculino. Ej.: “El león, el tigre y la pantera son indómitos”.
  • Si se refiere a dos o más nombres, todos femeninos, entonces irá en plural, pero en femenino. Ej.: “La leona, la hiena y la pantera indómitas”.
  • Si, en cualquiera de los dos casos anteriores, el adjetivo va delante de los nombres, suele concertar en género y número con el más próximo y se sobrentiende con los demás. Ej.: “¿Quién tolera tantas maldades y crímenes?”.-

Apócope del adjetivo

Apócope es la pérdida de una o más letras al fin de un vocablo. Los adjetivos que la sufren son los siguientes:

  • Los calificativos bueno y malo, pierden la o, cuando preceden inmediatamente a un nombre masculino en singular. Ej.: “buen principio”, “mal trabajador”; sin embargo, “Bueno y santo varón”.
  • El calificativo santo pierde la sílaba to cuando precede inmediatamente a nombres propios de varones canonizados por la Iglesia. Ej.: San Pedro, San Juan. Por excepción, se usa entero delante de los nombre Domingo, Tomás o Tomé y Toribio. Ej. Santo Domingo, Santo Tomás. Lo mismo ocurre con los santos del Antiguo Testamento: Santo Job, Santo Abrahán, etc. No se dice San Santiago, sino Santiago, ya que lleva asimilado el san (proviene de Sant Iago).
  • El calificativo grande pierde, por lo general, la sílaba de, cuando precede inmediatamente a nombres en singular, masculinos o femeninos, máxime para expresar estimación o excelencia. Ej. gran capitán, gran catástrofe, gran cosa.
  • Los posesivos mío, tuyo y suyo y sus plurales se convierten en mi, tu, su, mis, tus, sus, cuando preceden a nombres de cualquier género y número, aun cuando se intercale alguna otra palabra. Ej. mi padre, tus obras, mis caros ideales, etc.
  • Los numerales cardinales uno (masculino solamente) y ciento se convierten en un y cien cuando preceden al nombre. Ej. un libro, cien libros. Entre ellos y el nombre se puede interponer un adjetivo. Ej. cien valientes guerreros. Lo mismo sucede con veintiuno; “veintiún años después”, pero, “veintiuna horas”. Sí ciento no precede al nombre como adjetivo o se usa como nombre será viciosa la apócope. Debe decirse: Una vez y otras ciento; los muertos pasaron de ciento; ¿Cuántos quiere? Quiero ciento; A diez bolívares el ciento; Ganó el ciento por ciento; La página ciento. Etc.
  • El ordinal primero pierde la o cuando precede en singular a un nombre. Ej. El primer combate, El primer grito. Pero se dirá “El primero y único sábado libre de la semana”.
  • Los ordinales tercero y postrero casi siempre suelen perder la o en las condiciones del anterior. Ej. El tercer momento; El postrer día”.
  • Los indefinidos alguno y ninguno si preceden, aun no inmediatamente, al sustantivo masculino singular, pierden la o. Ej. Algún signo; Ningún indicio; Algún buen campesino; Ningún ilustre capitán. Etc.
Al respecto, se puede observar el siguiente cuadro:



EJERCICIOS

I. Lee con atención el siguiente fragmento de la novela La familia de León Roch de Benito Pérez Galdós, extrae los adjetivos que aparecen, indica el sustantivo al que se refieren y clasifícalos.
La mujer de León Roch era de gallarda estatura y de acabada gentileza en su talle y en su cuerpo, cuyas partes aparecían tan concertadas entre sí y con tan buena proporción hechas que ningún escultor la soñará mejor. Sus cabellos eran negros, su tez blanca, linfática, con escasísimo carmín, y así se realzaba su expresión seria y apasionada en tal manera, que cuantos la veían se enamoraban y sentían envidia de su esposo. No tenía tipo español y su perfil parecía raro en nuestras tierras pues era el perfil de aquella Minerva ateniense que rara vez hallamos en personas vivas, si bien suele verse en España y en Madrid mismo, donde hallara el curioso un ejemplar único, perfecto. Sus ojos eran rasgados, grandes, de un verde océano con movible irradiación de oro, y miraban con serenidad sentimental, que podría pasar por sosa aquí donde, si se reúne mucha gente y un ejército de ojos negros, se advierte un verdadero tiroteo granizado de saetazos.
 II. Transforme los adjetivos de las siguientes oraciones en su forma apocopada

1. Un niño cualquiera no puede entrar en ese juego de pequeñitos.
2. No hemos podido disfrutar de ninguno de los beneficios.
3. Ese alumno es el primero de su clase.
4. Un ciento de soldados luchó en la batalla y estaba bien organizado.
5. Parece que alguno de los periodistas estaba mal informado.
6. El santo preferido de mi abuelita se llama Andrés.
7. Se dice que el dictador fue un gobernante malo.
8. El aire puro es bueno para la salud de los enfermos con problemas respiratorios.

 
III. Subraye los adjetivos demostrativos que aparecen las siguientes oraciones

1. Estos niños son muy buenos estudiantes, pero aquéllos son terribles.
2. Me gustaría probar estos alimentos sin la preocupación de que me moleste la alergia.
3. No he olvidado aquellas vacaciones tan lindas en playa.
4. Todos estos jóvenes pertenecen a la banda de guerra del colegio y esos instrumentos les pertenecen.
5. Estos implementos son nuevos en el campamento.
6. Aquellos días felices de la infancia ya no se repetirán, por ese motivo hay que disfrutar el presente.
7. Aquel recuerdo le martillaba en la mente con ahínco.

 
IV. Escriba en los espacios en blanco el adjetivo posesivo que corresponda, de acuerdo al sentido.

1. __________ habitación es tan cálida como su dueña.
2. Éste es ___________ cuaderno, pero podrías prestármelo
3. __________ cepillo de dientes jamás lo presto a nadie
4. __________ esposa es mucho más joven que él
5. __________ culpas no me dejan dormir
6. Las razones __________no me incumben
7. Esta huerta __________ la adquirí hace mucho tiempo
8. Esa pena __________te matará. (Munguía Zatarain, I. y otros. 2002).


V. Identifique los adjetivos indefinidos en las siguientes oraciones

1. Alguna persona lo llamó esta mañana.
2. La señora le dio ciertos consejos cuando la visitó.
3. Cualquier persona sabe ese asunto.
4. Dejó todos los libros en algún sitio y no lo recuerda ahora.
5. Me ha dado mucha rabia que no me hayas llamado para ir a la fiesta.
6. Algunos amigos me avisaron que no vendrías en el avión de las 9 a.m.
7. Ya no tiene ningún amigo, todos se han ido de vacaciones.
8. Le dije que podría darme cualquier regalo, lo importante es que lo recuerde.
9. ¡Ojalá! alguien me diga qué pasó en esa reunión.


VI. Subraye los adjetivos que haya en el siguiente texto y clasifíquelos

Arrastrado por su genial temeridad, y en medio de aquella escena muda y imponente, Páez lanza su caballo a las ondas del impetuoso Arauca. Tras él, como un torrente, se precipitan a la vez, presurosos, revueltos, ciento cincuenta jinetes escogidos: la fLor de los lanceros del Apure. Cruzan a nado y sin ser vistos, a dos millas del enemigo, el caudaloso río, se alinean en la opuesta ribera, y saludando con un grito de guerra al asombrado ejército de aquellos republicanos que contestan con ruidosos aplausos, parten veloces tras las huellas de Páez, sobre la fila formidable de relucientes bayonetas que cubre el horizonte. (Eduardo Blanco. Venezuela Heroica).

VII. Escriba un adjetivo numeral en los espacios en blanco

1. El _________puesto estaba ocupado.
2. En las Olimpíadas, ganó el ___________lugar.
3. Es un viejito que tiene _________ años, pero se ve muy bien.
4. Sólo tengo ________ manos, así que no me pidas tantas cosas a la vez.
5. ________sólo días bastó para que se enamorara de la vecina.
6. Como era tan pequeñito, siempre se sentaba en el _________ puesto.
7. Pasó al _________ grado con sólo ________ años; se ve que era buen chico.


VIII. Añade un adjetivo a cada uno de los sustantivos que aparecen a continuación

Aire. Árboles. Niños. Mujeres. Hermanas. Corazón. Piedad. Ilusión. Gente. Maravilla. Apartamento. Archivado. Libro. Empresa. Gerente. Caballo. Clientes. Avenida. Objetos. Sonido. Sabores. Oraciones. Energía. Ciudad. Oso. Cielo. Aviones. Pasión.

IX. Lee el texto que se te ofrece a continuación, extrae los adjetivos e indica la concordancia con el sustantivo al que modifican

Cuatro meses después de su prisión, la Real Audiencia condenaba a muerte a don Fernando de Vergara. Éste desde el primer momento había declarado que mató al marqués con alevosía, en un arranque de desesperación de un jugador arruinado. Ante tan franca confesión no quedaba al tribunal más que aplicar la pena. Evangelina puso en juego todo resorte para libertar a su marido de una muerte infamante; y en tal desconsuelo, llegó el día designado para el suplicio del criminal. Entonces la abnegada y valerosa Evangelina resolvió hacer por amor al hombre, padre de sus hijos, un gran sacrificio sin ejemplo. (Ricardo Palma. Tradiciones peruanas).

sábado, 28 de abril de 2012

EL ARTÍCULO


El artículo indica si los seres u objetos nombrados son conocidos o no. Ejemplo: Sobre la mesa (que conocemos) hay un loro (que desconocemos). El artículo se antepone al nombre para dos cosas: a) Para anunciar su género y número, y b) Para indicar si el ser que se nombra es conocido o no.
El artículo puede ser determinante e indeterminante. El determinante se antepone al nombre y lo señala con precisión, como si fuera conocido. Ejemplo: Cierra la puerta (señala cuál puerta). Sus formas son el, la, lo, los, las.  El artículo indeterminante señala al sustantivo de una manera vaga. Ejemplo: Cómprame un libro (uno cualquiera). Sus formas son: un, una, unos, unas. Se llama neutro al artículo lo porque no señala ni género, ni número, ni seres determinados. Ejemplo: lo verdadero, lo sublime. 

Contracción del artículo

Cuando el artículo el se encuentra inmediatamente después de a o de, se forma de las dos palabras una sola, a saber: de a el resulta al, y de el se forma del. Sin embargo, si el artículo el forma parte del título de una obra, periódico, etc. no se puede realizar la contracción. Por eso, se dice: Hable con un redactor de El Pueblo; Enviará unos artículos a El Nacional.

Sustitución del artículo

En vez de la se usará el, delante de los nombres comunes femeninos que comienzan por a o ha acentuadas. Ejemplo: el ama, el hacha, el águila, etc., en lugar de la ama, la hacha, etc. Sin embargo, en plural se dirá: las amas, las hachas, etc.  Sin embargo, no se realiza esta sustitución: a) Cuando sigue al artículo un nombre propio de mujer. Ej.: La Ana, la Ángela. B) Delante de los nombres de las letras a y h, pues se dice “la a” y “la hache”. Esta sustitución no está permitida cuando la palabra que sigue inmediatamente al artículo la no es un sustantivo. De esta manera, se debe decir: la alta cumbre, una árida llanura, y no el alta cumbre ni un árida llanura. En todo caso, estas expresiones sólo podrían ser lícitas en verso. 

La concordancia 

Es la igualdad que debe haber entre dos partes variables, con respecto a un mismo accidente gramatical que tengan. El artículo debe concordar o concertar con el nombre al cual precede en género y número. Ej. El lujo (masculino, singular), las riquezas (femenino, plural). Si un solo artículo precede a varios nombres, suele concertar con el primero. Ej.: Las riquezas, lujo y títulos son perecederos; El lujo, riquezas y títulos, etc.




EJERCICIOS PRÁCTICOS

 I.  Anteponer un artículo a los nombres siguientes (determinante o indeterminante) y pospóngase un adjetivo.
 Ej.: El abad solitario.
Abad. Arma. Ancla. Agencia. Haba. Alma. Águila. Habla. Haya. Hada. Acacia. Hacienda. Arte. Arpa.  Alegría. Hamaca. Ala. Agua. Actitud. Acequia. Año. Hacha. Ángela. Hache.

II.  Antepóngase un artículo determinante a cada una de las siguientes expresiones.
Ej: El arca preciosa
1. Arca preciosa. 2. Hambre canina. 3. Aura mansa. 4. Agua tranquila. 5. Hamaca liviana. 6. Asma crónica.7.  Angustia inmensa. 8. Áurea pluma. 9. Haba alimenticia. 10. Asta corta. 11. Aula espaciosa.12.  Alta montaña. 13. Ave hermosa. 14. Ansiedad suprema. 15. Área ilimitada. 16. Ara sagrada. 17. Arma blanca. 18. Avemaría fervorosa. 19. Áspera subida. 20. Aspa agitada. 21.- Aroma delicado. 22. Ascua encendida. 23. Hábil tejedora. 24.  Ánima bendita. 25. Ágil mano.

III. Escribir en plural, con sus debidos artículos, las expresiones del ejercicio anterior.

IV.  Colóquense los artículos que faltan en las siguientes frases.
1. Gloria malvado se desvanece en instante como humo. 2. Moral es ciencia deber. 3. Sed agradecidos que os hizo favor. 4. Gratitud es de sabios; de ignorantes, rencor. 5. Señor recompensa hombre que da vaso de agua por amor. 6. Hacha te dará necesario para vencer hambre.
 
 
 V.  Suprimir los artículos viciosos o superfluos de las siguientes expresiones.
 1. Espero orden y la oportunidad para partir. 2. Isidro se presentó el último. 3. He ahí una gloria del Portugal. 4. Saldremos mañana para la Inglaterra. 5. Florencia fue la cuna del Dante. 6. Puede el mozo llegar a ser un gran hombre sin estar dotado de un talento ni de un ingenio superior, con tal de que tenga valor, un juicio sano y una buena cabeza. 7. Admirarás lienzos del Ticiano y escucharás música del Rossini y del Verdi. 8.¿Sabes tú quien votó el primero? 9. Voy a Montevideo, la hermosa capital del Uruguay. 10. Él sale para el Himalaya, una altísima cordillera del Asia. 11. ¿Leíste las poesías del Manzoni? 12. Asombra la enorme riqueza artística de la Italia. 13. Vivió nuestro amigo en Miranda del Ebro. 14. Pon el freno a esos antojos. 15. Fue tratado como un rey. 16. Julio está en la cama con fiebre. 17. Hace dos días que Marcelo no sale de la casa. 18. San Alberto el Magno fue maestro del Santo Tomás de Aquino.

 VI.  Corrija las faltas de concordancia que observe en las siguientes expresiones.
 1. El libros de la niños. 2. Las árboles de la bosque. 3.  Los ventanas de un casa. 4. La arma de lo soldados. 5. El difícil de la problema. 6. Los pirámide y la cilindros. 7. El hondo del laguna. 8. Un cartas para la padre. 9. El maduro de unos peras. 10. Una hombre por un montañas. 11. La temor al colmillos de la perros. 12. El gente teme la ridículo. 13. El alta cumbre.

FUENTE
Carrera, L. (2007). Gramática de la Lengua Española. Caracas: Panapo.

sábado, 21 de abril de 2012

DIA INTERNACIONAL DEL LIBRO Y DE LOS DERECHOS DE AUTOR

Prof Liduvina Carrera




El 23 de abril, día de San Jorge, ha sido una fecha institucionalizada para celebrar el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor; por tal motivo, estas letras pretenden una breve reflexión sobre algunos tópicos de interés, inherentes al tema; entre ellos: la posibilidad de que el internet acabe con el libro impreso, la leyenda de San Jorge y las razones por las que se ha escogido esta fecha para la celebración.

En cuanto al primer tópico: “el Internet acabará con el libro impreso”, es posible pensar que muchas personas auguren la extinción de esta efeméride por la presencia del ciberespacio; en efecto, para la década de los noventa se pensaba que ocurriría el final del libro porque las nuevas tecnologías comenzaban a ocupar novedosos espacios que, antes, pertenecían al libro impreso. Cuando se pregunta por el futuro de los libros, posiblemente se piense que la actualidad corresponde a los últimos días de la era de la impresión; porque su producción y distribución, poco a poco, migrará al ciberespacio y la pantalla de las computadoras reemplazará a la palabra escrita sobre papel. Los investigadores y los estudiantes podrán descargar los libros electrónicos y, en consecuencia, gran variedad de textos podrán ser almacenados en pequeños dispositivos; de manera tal que, con la llegada del ciberespacio, la difusión de la información electrónica beneficiará a un mayor número de personas con el potencial del Internet.

El 23 de abril celebramos el Día del Libro y de la Propiedad Intelectual de los Autores, porque se cree que seguirán existiendo libros en el futuro; estos sobrevivirán puesto que son objetos tangibles y la economía de la propiedad intelectual también necesitará sobrevivir en forma impresa. Los libros no han desaparecido, y puede que nunca lo hagan, debido al poder económico de la propiedad intelectual. El cambio tecnológico exclusivamente no acelerará el fin del libro, en virtud de que el comportamiento de productores y consumidores de información, jugará un rol importante en este juego. Si la información permanece como una forma de propiedad intelectual, los autores y editores querrán seguir manteniendo el control sobre su propiedad mediante la mejor tecnología de la cual se ha dispuesto hasta ahora: el libro impreso.

El otro tema, digno de comentario en este 23 de abril, está referido al Santo del día: San Jorge; de manera que también resulta interesante añadir un poco de este tópico a nuestra cultura general. En lo que respecta a la “Leyenda de San Jorge”, existen muchas versiones, entre paganas y cristianas, que dan cuenta de las hazañas de un personaje legendario, unido a la celebración del Día del Libro. Sin pretender una presentación exhaustiva y certera, nos referiremos a la leyenda que ubica esta historia en Capadocia, actual Turquía. Allí, había un dragón que atacaba a los habitantes del reino; de forma que los nativos, aterrados por esa situación, decidieron entregarle, cada día, dos corderos al dragón, para satisfacer su hambre y no los atacase más en la villa. Sin embargo, al pasar los días, los animales empezaron a escasear y ya no se podía satisfacer al dragón; de manera que el pueblo decidió enviar a una persona -escogida por sorteo- y un cordero; en este sentido, las familias a quienes les quitaban uno de sus miembros, recibían, a cambio, todo tipo de riquezas como compensación. A partir de aquí, hay dos versiones de la leyenda: por un lado, que el pueblo se cansó de que ningún miembro de la familia real fuera enviado y, por esta razón, pidieron que también la princesa fuera devorada; la otra versión señala que un día la princesa fue la escogida, por sorteo, para acompañar al cordero. Sea como fuere, cuando se dirigía hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y éste, matando al dragón y clavándole su espada, la rescató. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo, nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa; a continuación, el rey ofreció todas las riquezas al caballero; pero este prefirió repartirlas entre los habitantes del reino. En versiones cristianas, al final de esta historia, se construyó una iglesia en nombre del santo, de ella, brotaba un agua milagrosa capaz de curar a los enfermos. Por esta leyenda, en muchos lugares, cada 23 de abril los hombres obsequian rosas a las mujeres, como lo haría un caballero a una princesa y, a su vez, ellas les regalan un libro, recordando el fallecimiento de Cervantes y Shakespeare.

La mención de estos escritores, invita a comentar el tercer tema previsto para celebrar el Día Mundial del Libro; el 23 de abril fue la fecha elegida para aclamar lo que también se conoce como El día del Idioma, porque se recuerda la muerte de tres grandes escritores de la literatura universal: Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote, William Shakespeare, dramaturgo inglés, reconocido autor de Romeo y Julieta, quien falleció en la misma fecha, 52 años después en 1616; y el Inca Garcilaso de la Vega, cronista de la historia antigua peruana y autor de Los Comentarios Reales de los Incas.

En definitiva, la celebración del Día Mundial del Libro busca estimular el gusto por la lectura, fomentar la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a través del derecho de autor; la fecha fue propuesta a la Unesco por la Unión Internacional de Editores, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la Unesco la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha, el 23 de abril es el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor.