Buscar

Cargando...

miércoles, 28 de abril de 2010

MAPA DE IDEAS

 María Teresa Serafini (1994)
El mapa de ideas es una evolución del racimo asociativo que se da con el flujo de la escritura. Este trabajo de organización se debe de llevar a cabo con las ideas recogidas en una lista; sin embargo, se debe de distinguir un número limitado de «ideas principales» para que a partir de ellas se dividan las ideas en grupos. La determinación de las ideas principales exige concentración y capacidad de examinar un problema en toda su complejidad, pero se trata de una actividad agradable porque da la sensación de dominar los elementos del escrito. De hecho, un texto resulta interesante cuando presenta pocas ideas bien desarrolladas y no cuando recoge una multitud de informaciones desligadas entre sí. La selección de ideas principales puede coincidir algunas veces con la subdivisión del problema examinado en varios subproblemas que luego se tratan por separado.
Con el mapa de ideas, éstas se presentan de un modo jerárquico: las ideas principales en posición dominante sobre las ideas secundarias. Por esta razón, el mapa resulta un documento eficaz en la fase de organización de las ideas.
Descripción
Por mapa se entiende un esquema gráfico que pone de manifiesto sobre el papel las relaciones entre las ideas. Si en un principio se tenía una lista de ideas, con la selección de ideas principales contenidas en ella; el mapa dará un nuevo paso en la clarificación y el enriquecimiento de las relaciones que forman parte de cada uno de los grupos. El mapa es un instrumento muy fácil porque vuelve a insistir en la distinción entre las ideas más importantes y las que tienen una importancia progresivamente menor. En este sentido, se facilita la articulación del discurso.
El mapa tiene un aspecto parecido al de un racimo asociativo. La diferencia entre un racimo y un mapa consiste en que, en el racimo asociativo, las ideas se agrupan con mucha libertad, mientras que en el mapa se sitúan según un criterio jerárquico. En general, las ideas principales se colocan en el centro, mientras que las más secundarias (entre ellas, los ejemplos y las experiencias personales) se agrupan en los márgenes. Además, en un racimo asociativo se encuentran muchas ideas en el primer nivel radial y es frecuente que cada idea surja tan sólo como una más. En cambio, en el mapa son pocas las ideas que ocupan el primer nivel, pero de cada una de ellas parten varias líneas, como las ramas de un árbol, de forma que, en los niveles que siguen al primero, las ideas son cada vez más numerosas.
Cómo se construye
Las fases principales para la construcción de un mapa son los siguientes:
• En el centro de un folio grande, se escribe el título o el tema del escrito. 


    • Se releen varias veces las ideas recogidas en la lista desordenada, el racimo asociativo o el flujo de escritura.

    • Se establecen varias grandes categorías y se dividen las ideas reunidas inicialmente, en grupos.

    • Se escriben estas categorías o ideas principales alrededor del núcleo central.

    • En el ámbito de cada categoría, se produce el trabajo de seleccionar las sub-categorías, y así sucesivamente. En el margen externo se colocan, por lo general, ejemplos, detalles y hechos concretos.
 Los errores más comunes
A continuación, se enumeran algunos errores típicos de los mapas de ideas:
• Disponer muchas ideas en el primer nivel. Si la jerarquización entre las ideas está mal hecha, en el primer nivel aparecen muchas ideas; es importante, en cambio, que los elementos elegidos inicialmente sean pocos y «potentes», es decir, capaces de arrastrar una cola con otras muchas ideas.
• Trazar pocos niveles. Cuando se incluyen pocos niveles, a menudo se colocan en el mismo nivel informaciones heterogéneas y, así se colocan en plano de igualdad ideas importantes y otras de orden secundario. En cambio, el esfuerzo por trazar muchos niveles nos obliga a jerarquizar las ideas, colocando en las ramificaciones más próximas al centro las ideas más generales y en la periferia las más específicas.
• Juntar ideas sin que exista entre ellas una relación de asociación con la idea dominante. En este caso es necesario reestructurar la organización de las ideas, de modo que todas ellas aparezcan en una relación de dependencia con las dominantes.
• Construir ramas «muy pobres» y ramas «muy ricas». A veces el mapa se desarrolla mucho para unas categorías y muy poco para otras. En este caso es útil replantearse la selección de las categorías colocadas en el centro del mapa, alrededor del tema. A menudo la explicación consiste en que las categorías correspondientes a las ramas «pobres» son en realidad poco generales y potentes, y habrían de situarse en un nivel inferior, debajo de otras categorías. Ese trabajo de reorganización lleva con frecuencia a cambiar las categorías utilizadas.

 Fuente: Técnicas de Redacción e Investtigación Documental. Carrera, L. Vásquez, M. Díaz, M.E. http://liduvinacarrera.blogspot.com/p/publicaciones.html

2 comentarios:

  1. Hola Liduvina:
    ¿Es lo mismo un mapa de ideas que un mapa mental? Y si no lo es ¿En qué se parecen y en qué se diferencian?.
    Muchas gracias

    ResponderEliminar
  2. Con respecto al planteamiento indicado, creo que si existiera alguna diferencia entre lo que se entiende por "Mapa de ideas" y "Mapa mental", personalmente, yo no las tomaría en cuenta y, en verdad, no tendría una respuesta definitiva; al fin y al cabo, todo consiste en organizar las ideas (que son conceptos mentales) en un papel. Lo importante en este caso, es que el recurso sea productivo para las personas que lo utilizan en sus estudios. Gracias por escribir.

    ResponderEliminar

Si deseas dejar algún comentario para enriquecer estas líneas, gracias¡