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martes, 8 de marzo de 2011

TOMAR APUNTES DE CLASE


Saber tomar apuntes es una de las habilidades más importantes en la actividad académica cotidiana de un estudiante; en efecto, hay una correlación entre la utilización correcta de esta técnica y el grado de rendimiento académico. De esta forma, es muy frecuente que el estudiante, poco experimentado, intente copiar todo cuanto oye o lee, sin discriminar entre lo realmente importante y lo anecdótico; o bien, en el caso contrario, adopte una actitud más pasiva, se limite a escuchar con más o menos atención y piense que entiende la clase a la perfección, tanto que el día del examen lo recordará todo sin dificultades. Conviene considerar que, en una clase, además de los puntos centrales de la exposición, se presentan datos secundarios, anécdotas y aclaraciones. No se puede pretender, pues, que los apuntes sean transcripciones fieles de toda la clase, pero tampoco se puede cometer la ingenuidad de dejar de tomar unas notas que serán imprescindibles para la preparación de los exámenes y trabajos posteriores.

El buen estudiante debe afrontar las clases y las conferencias con una actitud activa, para ello es de suma utilidad tomar apuntes en clase, porque se prestará mayor atención y, continuamente, se juzgará el nivel de importancia de todo lo que el docente dice. Con esta técnica de estudio, se reduce al mínimo la dispersión y la divagación, que con tanta facilidad hacen perder el tiempo y fomentan el bajo rendimiento. Es conveniente asistir a las clases y a las conferencias, con los elementos indispensables para escribir; sin embargo, no se debe copiar todo sino las afirmaciones más importantes del expositor. De esta forma, se deja constancia del hilo conductor de su argumentación y, si en algún momento su discurso se aleja del tema en desarrollo, se dejará de escribir y se esperará con atención el momento en el que lo retome.

En un primer momento, no se debe dar tanta importancia a la presentación del apunte, ya que tiene un valor secundario; no es prudente bajar la calidad del contenido por dedicarle una exagerada atención a la apariencia; pero, sí es indispensable que la letra sea clara y legible. La práctica de esta técnica proporciona la astucia necesaria para delimitar los contenidos y resulta positivo comenzar a tomar apuntes en los primeros años de la secundaria. La toma de apuntes es una herramienta valiosa, incluso, si los apuntes tomados no se utilizan después; a veces, lo más importante no es el apunte sino que ayuda a prestar atención y a captar el mensaje central de la clase; por eso, aunque se tenga la certeza de no se utilizarán los apuntes, el hecho de tomarlos seguiría siendo una técnica recomendable para los estudiantes.

a) Errores frecuentes

El estudiante debe ir a clase diariamente y tomar sus propios apuntes; porque, con ello, tendrá adelantado gran parte del trabajo previsto para la casa. Es indudable que se tiene mayor retención de lo que explica el profesor, cuando se toman apuntes y no limita a escuchar. Ahora bien, cuando se utiliza esta técnica existe una serie de errores que deben ser reformados, entre ellos, los siguientes:

• Copiar de forma literal todo lo que dice el profesor; la rapidez que esto exige se traduce normalmente en una letra ilegible, pérdida del hilo conductor y de datos de interés; y las ideas se recogen en forma incompleta y sin sentido.
• No repasar los apuntes después de clase o esa misma tarde para ver si se entienden y están completos, y para corregir las posibles deficiencias. De esa manera, los apuntes quedan guardados y, cuando semanas más tardes se vuelve sobre ellos, la letra no se entiende, los conceptos no están claros y faltan ciertas ideas explicadas por el profesor. Esto genera entonces una importante pérdida de tiempo y, además, se debe recurrir a un compañero, chequear apuntes, hacer fotocopias, tratar de descifrarlos, etc.
• Otro error muy grave es no tomar apuntes propios y limitarse a fotocopiar los de algún compañero; además de ser poco ético, porque se aprovecha del trabajo de un compañero, esta actuación conlleva serios inconvenientes: a veces no se entiende la letra o las abreviaciones y, otras, los apuntes no resultan claros porque el que los tomó no consideró importante algún dato. Así que la utilidad de los apuntes será mayor cuanto más personales sean; de modo que el estudiante debe estar consciente de la importancia de utilizar bien esta técnica; porque existe una correlación significativa entre saber tomar buenos apuntes y capacidad de aprendizaje.
b) Utilidad de los apuntes

Un instrumento de estudio que conviene perfeccionar por su extendido uso corresponde a las notas que se toman en un cuaderno o libreta cuando estamos en clase, en una conferencia o en una visita de estudio (Morles, V. 1972) y, aunque muchos educadores sean enemigos de los apuntes, alegando que los mismos impiden al estudiante comprender, pensar, actuar en clase, la culpa de tal situación no reside en el instrumento sino en su mal uso. Los alumnos que toman apuntes y los toman bien tienen garantizado el éxito en un porcentaje muy elevado respecto de los que no los toman o lo hacen de forma muy deficiente. ( “Planificación de estudios”.s.f. Página Web); por eso, tomar notas cada día en clase o en las conferencias presenta grandes ventajas y, además, constituye una ayuda para recordar datos esenciales.

La técnica de tomar apuntes es favorable para:

• Reforzar la atención sobre lo que dice el profesor. La propia acción de tomar unas notas refuerza la capacidad de prestar atención.
• Lograr la fijación en detalles que más tarde se recordarán por medio de los apuntes.
• Conocer la importancia concedida por el profesor hacia un tema, más allá de lo que recojan los libros.
• Registrar lo esencial de una experiencia de conocimiento (clase, conferencia, entrevista, etc.).
• Lograr la concentración en la actividad y se puede relacionar con otros materiales investigados.
• Revisar las explicaciones y profundizar en el material, para preparar mejor los exámenes
• Mantener una postura activa e interesada en el proceso de aprendizaje
• Desarrollar la capacidad de abstracción y de síntesis
• Adquirir el hábito de escuchar y mantener la atención
• Lograr práctica en la elaboración de esquemas y la organización de los contenidos
• Motivación de no perder clases; porque los apuntes ayudan a reforzar la atención sobre lo que dice el profesor y al tomar unas notas, se refuerza la capacidad de prestar atención.
• Fijar los detalles que más tarde se podrán recordar con mayor facilidad.
c) Procedimiento para tomar apuntes correctamente

Como toda técnica de trabajo, tomar apuntes requiere de un conocimiento previo y un proceso para su elaboración posterior. Los pasos previstos para la toma de apuntes son los siguientes:
• Aprender a escuchar. Los apuntes son el resultado de una exposición oral y saber escuchar es, por tanto, una condición básica para poder tomar buenos apuntes. Ahora bien, todo el mundo no "sabe escuchar" y necesita mejorar su capacidad; por eso existen las técnicas que ayudan en este sentido; por ejemplo, si se consulta la bibliografía recomendada sobre el tema en estudio, permitirá un conocimiento previo de términos técnicos o nombres propios citados, después, por el profesor; además, dará confianza para asimilar el contenido del curso. Si se escucha al profesor, con atención, antes de escribir, se comprenderá lo que dice, y en ese momento se pueden anotar las ideas esenciales, describiéndolas con las propias palabras; este procedimiento exige prestar mucha atención.

Para escuchar bien al profesor o a la persona que dicta una conferencia, se sugiere situarse en asientos adecuados, con buena acústica y visibilidad, evitando los asientos alejados donde podrías distraerte fácilmente; por eso es preferible sentarse en la primeras filas, además de ser muy productivo, se toman mejor los apuntes. En todo caso, hay que mantener una postura correcta y evitar una comodidad excesiva, ya que se perdería fácilmente la concentración.

En el mismo orden de ideas, es conveniente, fijarse en el profesor o conferenciante, para percibir las expresiones y los gestos con los que destaca los aspectos más relevantes de su explicación. Ahora bien, no debe haber distracción al analizar el aspecto físico, la indumentaria o el tono de voz del profesor, porque se pierde rápidamente el hilo de la explicación. De la misma manera, se deben evitar los comentarios y la conversación con los compañeros o demás asistentes, aunque sea para consultar algún aspecto de la explicación, porque se distraería a la otra persona. Si se espera un poco, seguramente se podrá descubrir por iniciativa propia lo que se quería saber o posiblemente habrá oportunidad de darse cuenta de que no era tan importante. Si no es así, al final de la clase o aprovechando alguna pausa, se podrá preguntar a otros compañeros o al profesor. Para concluir con este aspecto, hay que conservar una actitud abierta y positiva, aun cuando los puntos de vista difieran de los del conferenciante.

• Utilizar el medio idóneo para escribir. Para tomar apuntes se recomienda no usar hojas sueltas o libretas de cualquier tipo, porque no son muy recomendables. Emplear los cuadernos en vez de hojas sueltas o amontonadas, ya que se pueden traspapelar o perder, además de arrugarse con facilidad; unas hojas apiladas transmiten cierta imagen de desorden que no invita a la concentración y, para no "perder los papeles", se sugieren algunas pautas como utilizar carpetas con anillos para intercalar, posteriormente, hojas adicionales con información complementaria; o cuadernos con espacio para varias asignaturas; en caso contrario, una libreta para cada materia. Sin embargo, ambas alternativas presentan algunos inconvenientes: la primera, porque introduce un cierto desorden en los apuntes e implica una pérdida de tiempo, ya que exige pasarlos a limpio; la segunda, porque obliga a llevarse todos los cuadernos, opción poco saludable que, además, puede hacer caer en la tentación de dejar alguno en casa; de todos modos, son alternativas. Otros puntos de interés estriban en los hechos de numerar las páginas, anotar la fecha y escribir el nombre de la asignatura. Como complemento, hay que llevar el material necesario: un par de bolígrafos azules o negro (por si uno falla), otro rojo para subrayar, papel suficiente y cualquier otro material que pueda necesitar, como sacapuntas y goma de borrar.

• Saber qué y cómo anotar. Los apuntes deben ser concisos pero comprensibles; deben contemplar todas las ideas relevantes y los detalles significativos; no se debe apuntar todo, porque una buena parte de las clases son repeticiones, refuerzos y anécdotas que no merece la pena registrar. Además, el estudiante absorto en el hecho de tomar nota "de todo" puede perder el hilo de la exposición y acabar por no distinguir entre lo esencial y lo secundario. En consecuencia, se deben tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

a) No limitarse a anotar sólo el esquema de la exposición, porque cuando se quiera estudiar los apuntes, sobre todo cuando haya pasado un tiempo, resultará muy difícil recordar los datos no anotados en su momento. Para evitar esto, se deben apuntar las ideas importantes de la clase, su estructura y sus relaciones de dependencia. Para detectar estas ideas clave, es muy útil el guión que, a veces, escribe el profesor en la pizarra; en otros casos, estos conceptos se enuncian con frases como: "es muy importante...", "recuerden...", "merece la pena señalar que...", etc.
b) Dejar un espacio en blanco cuando se escape un dato o idea y dejar también espacio suficiente para completar los apuntes con la bibliografía oportuna. Para que haya orden, cambiar de hoja con un tema nuevo; si se escribe sólo por una cara, puede ser una buena tácticas para reservar el espacio necesario y completar después las notas de clase. Anotar los títulos de los libros citados en clase como referencia: después se podrá consultarlos y completar los apuntes.
c) Hay que esforzarse en tomar los apuntes lo mas rápidamente que se pueda y, en este caso, la exposición oral del profesor siempre es más rápida que la toma de los apuntes por parte del estudiante, por eso hay que utilizar abreviaturas. Aunque lo más recomendable es adaptarse al estilo de las abreviaciones particulares, existen algunos símbolos de uso frecuente que pueden ser de utilidad. Se pueden usar abreviaturas y signos convencionales o inventados, y también se pueden diseñar símbolos y abreviaturas propias; para ello, se pueden aprovechar las del Messenger y se mejorará la velocidad de escritura. Algunas abreviaturas son las siguientes: información (inf.), ejemplo (ej.), extraordinario (extr.); también se pueden eliminar algunas vocales: Tengo un examen el próximo jueves: Teng exmn prox. Jvs; sustituir las terminaciones habituales por signos o números: fácilmente (fácil-) separados (separa2), entre (en3); sustituir las palabras por símbolos o por letras: por (x), mas (+), mayor (>), menor (<), menos (-) que (q). Sin embargo, hay que tener mucho cuidado, porque su uso frecuente no respetará los límites de la escritura y se pueden escribir inconscientemente en los exámenes o en documentos públicos: cartas, informes, entre otros.
• Revisar los apuntes. Se debe revisar y clasificar los apuntes el mismo día en que se han tomado y repasarlos con frecuencia, sobre todo, cuando se esté en una fase de bajo rendimiento. Si se revisan las notas de clase cada día, se podrá comprobar si son suficientemente claras y completas; no debe pasar mucho tiempo para la revisión de los apuntes; así todavía se tendrá fresco el recuerdo de la clase; al releer los apuntes tomados en clase, con vistas a tratar de comprenderlos y familiarizarse con ellos, hay que comprobar si están completos y, en caso contrario, contactar con algún compañero para corregirlos y completarlos con información del libro de texto o de algún otro libro de consulta. Es bueno completar los apuntes con la bibliografía recomendada; sobre todo, el estudiante universitario no debería conformarse sólo con los apuntes de clase, sino que debe confrontarlos con los textos de referencia de primera mano y completar las notas de clase con resúmenes y notas de lectura. Este trabajo facilitará enormemente el estudio posterior de la lección y la información resultará más familiar.
d) Recomendaciones finales para tomar apuntes

La solución, como se ha podido observar por lo visto hasta aquí, se apoya en tomar apuntes inteligentemente y esto se logra de la siguiente forma:

• Hay que tomar los apuntes en los materiales apropiados para ello, o sea: los cuadernos, libretas o carpetas. A veces, escribir en hojas sueltas o en cualquier sitio que se presente, hace que en el futuro sea difícil encontrar lo que se había apuntado; en este caso, se sugiere tomar apuntes en una carpeta de hojas sueltas, porque se pueden tener en un solo sitio los apuntes de varias materias, sin que estén mezclados y, por otro lado, se pueden añadir hojas en la medida que sigue la investigación o se requiera el material.
• Las notas deben tomarse por separado para cada asignatura
• Hay que identificar cuidadosamente cada cuaderno o cada sección de la carpeta. Otros datos importantes que deben ser tomados en cuenta al escribir los apuntes, se refieren al hecho de colocar la fecha, el nombre del docente o conferencista y el tema tratado. Todo esto será de mucha utilidad en un futuro, si se necesita revisar el material.
• Es preferible tomar los apuntes en tinta, con letra clara y amplios márgenes.
• Las notas tomadas en los cuadernos deben contener, principalmente, los títulos, subtítulos, esquemas y las ideas más importantes, éstas se reconocen porque se refieren muy directamente al título de la exposición y porque, en ellas, el expositor hace énfasis en alguna forma como repitiéndolas en la pizarra, pronunciándolas con más detenimiento o, simplemente, diciendo que son importantes.
• En los apuntes, conviene distinguir lo principal de lo secundario y esto puede lograrse con el uso del subrayado, colocando notas margen o escribiendo lo más importante con distinto tamaño y color.
• Si alguna idea se pierde, en el momento que se toman los apuntes, se puede dejar el espacio en blanco, colocar una señal en el margen y continuar escribiendo. Al finalizar, es posible que se logre recordar o tomar datos de otro compañero.
• Si se desea añadir información y no hay espacio disponible, se colocará un asterisco (*) en el sitio y se escribirá al pie de página lo que falta. Si en la misma página se requiere nuevamente agregar algo, se colocarán dos señales (**) y se repite el procedimiento.
• Se recomienda la revisión de los apuntes, lo antes posible, de manera que se puedan ampliar las ideas incompletas, sobre la base de la memoria o de alguna información investigada.
• Hay que tomar notas de la información nueva y tratar de entender todo lo que se dice al respecto. Si el expositor o docente utiliza palabras desconocidas, deben ser anotadas al margen para que, posteriormente, sean investigados sus significados en un diccionario.
• En el momento de tomar apuntes, no es necesario preocuparse tanto por la redacción correcta, lo importante es captar cabalmente las ideas. El cuidado de la redacción será posterior.
• Completar los apuntes con el libro de la asignatura, lo más rápido que se pueda al salir de clases.


Tomado de Herramientas para un aprendizaje eficaz
de Mireya Vásquez y Liduvina Carrera

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